
BUENOS AIRES, 3 de septiembre de 2026.- El concurso preventivo D’Ricco marca un punto de inflexión para la histórica cadena rosarina de electrodomésticos. La empresa opera bajo la razón social Acción Mercantil S.A. y busca reordenar sus compromisos financieros. Además, pretende sostener una estructura comercial que supera las 15 sucursales distribuidas entre Santa Fe y Córdoba.
La jueza Mónica Klebcar dispuso la apertura del proceso el 6 de agosto. Ella dirige el Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial de la 2ª Nominación de Rosario. Así, la firma —con 43 años de trayectoria en el sector— inicia una etapa de reestructuración.
La estrategia detrás del concurso preventivo de D’Ricco
Desde la compañía aseguran que el proceso no interrumpirá la actividad comercial. Por el contrario, la estrategia consiste en usar el paraguas judicial para ordenar el frente financiero. Mientras tanto, los locales siguen operando con normalidad. También continúan el comercio electrónico y la distribución.
“Elegimos actuar con responsabilidad y anticiparnos”, señaló Juan Carlos D’Ricco, titular de la firma. “Preferimos tomar hoy las decisiones necesarias para construir una empresa más sólida, eficiente y preparada para los próximos años”. Según sostuvo, el concurso “no representa un punto de llegada, sino el inicio de una nueva etapa de transformación”.
El costo financiero, motivo central de la decisión
La explicación empresaria pone el foco en dos aspectos. Por un lado, aparece la transformación que atraviesa el negocio del retail. Por otro lado, pesa el costo financiero acumulado. En los últimos años, D’Ricco encaró un plan de inversiones que incluyó nuevas tecnologías y un centro de distribución en Ciudad Industria Funes. Asimismo, la empresa amplió su capacidad logística y apostó por la venta omnicanal.
Parte de esa expansión se financió con crédito bancario, ya que la firma tomó deuda para construir una gran nave logística y así ampliar su capacidad operativa. Sin embargo, surgió un problema: la fuerte desaceleración de la inflación no tuvo un correlato equivalente en las tasas, y el costo financiero no bajó a la misma velocidad.
Como resultado, los intereses de la deuda representaron una carga que el flujo de fondos del negocio no podía absorber. A ese escenario se sumaron otros factores, como el menor consumo, la mayor competencia y una apertura comercial que aceleró los hábitos de compra digitales. “Las personas siguen necesitando equipar sus hogares”, planteó D’Ricco. “Sin embargo, lo que cambió es la forma en que compran. Nuestro desafío no es vender menos, sino vender mejor”.
Cronograma judicial y expectativas
El cronograma del concurso preventivo establece plazos concretos. La síndica designada, Carolina Belén Basteri, conducirá el proceso de verificación. Los acreedores deberán presentar sus pedidos de verificación antes del 16 de octubre de 2026. Luego, la sindicatura presentará el informe individual de créditos el 1º de diciembre, mientras que el informe general quedó fijado para el 19 de febrero de 2027.
Más adelante llegará la instancia decisiva, cuando se conozca la propuesta que D’Ricco formulará a sus acreedores. El período de exclusividad vencerá el 2 de julio de 2027, y la audiencia informativa se realizará el 25 de junio de ese año. Por lo tanto, la empresa llega a esa instancia con una estructura sólida: más de 15 sucursales en Santa Fe y Córdoba, un canal de comercio electrónico activo y sistemas de retiro en tiendas y puntos de entrega.
El pasivo declarado por D’Ricco
Según la documentación presentada, Acción Mercantil S.A. declaró un pasivo superior a los $20.165 millones, con fecha del 26 de junio de 2026. Este monto se distribuye entre proveedores comerciales, bancos, organismos fiscales y sociedades de garantía recíproca.
El mayor bloque corresponde a los acreedores comerciales, que representan $9.293,9 millones. Entre los principales fabricantes de electrodomésticos figuran BGH, con $1.154,4 millones, y Drean, con $1.046,1 millones. También aparecen Frimetal ($626,8 M), Coppens ($536,3 M), Longvie ($452,8 M), Visuar ($435,1 M), Eskabe ($407,6 M), Briket ($371,5 M) y Limansky ($360,8 M).
El endeudamiento bancario asciende, en tanto, a $8.031,9 millones y representa cerca del 40% del pasivo total. Banco Nación encabeza la lista con $4.080,9 millones, seguido por Banco de Santa Fe ($1.083,3 M), Galicia ($803,3 M), BBVA Francés ($675 M), Credicoop ($510,9 M), Macro ($333,3 M), Santander ($282,5 M) y Banco Municipal ($262,5 M).
Finalmente, la nómina se completa con $2.348 millones correspondientes a acreedores vinculados a SGR, entre ellos Rosental, Acindar Pymes SGR, Argenpymes, Conaval y Banco Coinag. Además, D’Ricco declaró $491,5 millones en obligaciones impositivas, donde la ex AFIP figura como principal acreedora con poco más de $302 millones.
El concurso preventivo D’Ricco recién comienza a mostrar su verdadera dimensión, ya que estos montos constituyen el pasivo declarado inicialmente por la propia empresa. Todavía deberán atravesar el proceso de verificación de créditos, que determinará cuáles serán finalmente admitidos y cuáles serán sus montos definitivos.
