
BUENOS AIRES, 2 de septiembre de 2026.- El malestar social preocupa al Gobierno frente al desgaste económico y la pérdida de poder adquisitivo, una de las mayores inquietudes que atraviesa por estos días a la gestión del presidente Javier Milei. Según un artículo publicado recientemente por el medio Infobae, la administración libertaria intenta equilibrar su férrea disciplina fiscal con estrategias de comunicación y medidas pragmáticas para evitar que la tensión en la calle escale a niveles inmanejables.
Existe en la administración libertaria una marcada obsesión por la comunicación oficial. Como parte de un ejercicio de coaching político, se acuñó la frase “la gente no llega a fin de mes”. El propósito consiste en salir de la encerrona discursiva que busca embarrar la discusión pública. La estrategia definida en la Casa Rosada exige plantarse firme. A continuación, se debe empatizar con la ciudadanía. Sin embargo, los ministros se quejan en voz baja por la escasez de fondos. El ajuste permanente los obliga a administrar las deudas. Además, deben resolver las demandas cotidianas con recursos mínimos.
Estrategias económicas ante el malestar social
La urgencia por comunicar los logros del modelo económico llevó a que figuras del Gabinete salieran a defender públicamente la gestión. Entre ellos se destaca el ministro de desregulación, Federico Sturzenegger. Pese a los esfuerzos discursivos, desde la Casa Rosada admiten en la intimidad las dificultades para administrar con fondos ajustados. Asimismo, reconocen que el salario continúa siendo el punto más crítico de la economía cotidiana. Si bien los subsidios a los servicios experimentaron caídas, los ingresos de los trabajadores no lograron empatar el ritmo inflacionario. Esto genera un escenario de mora familiar en ascenso que ya preocupa a los distintos despachos oficiales.
Para mitigar este impacto, el equipo económico encabezado por Luis Caputo implementó herramientas alternativas. Entre ellas figuran el uso de fondos del FGS para créditos hipotecarios y la suba de sueldos en las Fuerzas Armadas. No obstante, la mora en las familias no cesó y mostró una tendencia al alza. Durante julio de 2026, la irregularidad en los créditos destinados a los hogares se elevó al 12,94% frente al 12,77% registrado en junio. Así lo indicó un informe elaborado por la consultora 1816 a partir de los datos de deudores del Banco Central. En paralelo, la mora privada total trepó al 7,73%. Por su parte, la correspondiente a las empresas se ubicó en el 3,61%.
Ante este escenario, la oposición ya mostró los dientes. Cuenta con el número necesario para abrir el recinto el próximo 9 de septiembre y tratar el asunto, a pesar de la resistencia oficial. Por esta razón, el oficialismo convocó a debatir en comisiones bajo reglas propias. Funciona como un ensayo orientado a desactivar dicha iniciativa. Por su parte, la encuestadora Casa 3, dirigida por Mora Jozami, consultó a los ciudadanos si consideraban posible resolver sus deudas. Tan solo el 36% respondió afirmativamente. El 37% admitió que no podrá afrontarlas. El 26% restante expresó incertidumbre.
Nuevos frentes de conflicto en la Iglesia y el peronismo
En paralelo, el tablero político se complejiza con frentes abiertos en la Iglesia y en la propia oposición. La reciente visita del presidente del Episcopado, Marcelo Colombo, a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, dejó en evidencia las cautelas mutuas ante la próxima llegada del Papa León XIV. En contraste con esa clase de gestos institucionales, en el peronismo se vive un estado de ebullición permanente. Las peleas se multiplican por disputas electorales, internas partidarias y cruces públicos en la red social X. Por estas horas, el eje de la discusión se centra en el Poder Judicial. También influye la eventual presentación de Cristina Fernández de Kirchner en Comodoro Py.
El debate comenzó en el Congreso. Antes de votar pliegos de jueces, el bloque del PJ acordó respaldar los ascensos de los magistrados Pablo Yadarola y Pablo Bertuzzi. El primero recibió apoyo unánime. En cambio, el segundo dividió las opiniones. Operó bajo la premisa de que ya no convenía mantener enfrentamientos con los tribunales. Así lo planteó el legislador José Mayans. Nadie en el espacio opositor duda de que la exmandataria haya sido la principal estratega de esa decisión. Esto reavivó los interrogantes sobre la vigencia de la teoría del lawfare. Como antecedente, la propia dirigente supo cuestionar con dureza a Yadarola durante la polémica generada tras el viaje a Lago Escondido. En aquel entonces, lo señaló por sus fallos en el fuero en lo penal económico.
Con información de Infobae
