Biblia obligatoria en Texas: viene la batalla legal

Junta de Educación de Texas durante la votación de la lectura bíblica en Texas obligatoria
Ruth Nasrullah (izquierda) y Rocío Fierro-Pérez, directora política de la Red por la Libertad de Texas, participan en una protesta interreligiosa con temática funeraria frente al edificio Barbara Jordan en Austin el 22 de junio de 2026. Fotografía: Jay Janner/Austin American-Statesman/AP.

TEXAS, EE. UU., 1 de julio de 2026.- Lo que en marzo era un proyecto en debate, ya es ley educativa. En los últimos días de junio, la Junta de Educación de Texas dejó en firme la lectura bíblica en Texas. El cambio va a impactar a más de 5,5 millones de alumnos de escuelas públicas. La votación se resolvió con una diferencia de cuatro votos. Se dio en líneas estrictamente partidarias: los republicanos respaldaron el cambio, mientras que los demócratas se opusieron.

Se cree que es la primera vez que un estado toma una medida de este tipo. Normalmente, la elección de textos queda en manos de un distrito escolar, una escuela puntual o un docente individual. Texas, en cambio, decidió imponer un canon único para todo su sistema público.

¿Qué incluye la lista de lectura bíblica en Texas?

El nuevo plan de estudios reemplaza clásicos como “Romeo y Julieta” por pasajes bíblicos adaptados a cada edad. En segundo grado, los chicos van a estudiar la historia de David y Goliat. En tercer grado, leerán una versión infantil de “Daniel en el foso de los leones”. Más adelante, se suman fragmentos del Sermón de la Montaña, la historia de Adán y Eva y la parábola del hijo pródigo.

Bajo esta premisa, la lista no se limita a textos religiosos. También incorpora obras como “La telaraña de Charlotte”, “Julio César” de Shakespeare, poemas de Langston Hughes y el diario de Ana Frank. En algunos casos, la Junta emparejó deliberadamente un pasaje bíblico con una obra clásica. Así, “La definición del amor” de Corintios convive en el temario con “Orgullo y prejuicio” de Jane Austen.

Muchas de las lecturas se basan en la versión King James, una traducción protestante muy difundida. Otras recomiendan la English Standard Version, popular entre los evangélicos. También aparece la New International Reader’s Version. La implementación no será inmediata: el cronograma fija el arranque recién para 2030. La votación final, resuelta el 26 de junio por 9 votos a 5 con una abstención, dejó pendiente una parte del paquete. Los cambios específicos para la secundaria podrían tratarse en septiembre.

¿Por qué la medida ya genera rechazo judicial?

No obstante, la aprobación no cerró el debate. La única republicana que votó en contra, Evelyn Brooks, calificó la medida de inconstitucional durante el propio debate en la Junta. Por su parte, especialistas como Antero García, de la Universidad de Stanford, señalaron que se trata de un caso único en el país. García, que además preside el Consejo Nacional de Profesores de Inglés, dijo que no conoce otro estado con una lista de lectura obligatoria que incluya textos religiosos.

Además, la organización Freedom From Religion Foundation salió a cuestionar la medida el mismo día de la votación. Por otro lado, el fiscal general Ken Paxton, candidato a senador, exigió que las escuelas cumplan con la nueva norma. Texas no está sola en esta ofensiva: Utah, Louisiana y Oklahoma también avanzaron con políticas similares. En Oklahoma, un intento parecido en 2024 terminó frenado por una cadena de demandas judiciales.

¿Qué antecedentes legales complican la nueva ley?

Un análisis publicado por The Conversation el 29 de junio anticipa que la lectura bíblica en Texas probablemente enfrente desafíos legales más temprano que tarde. La razón principal es que la lista prioriza traducciones protestantes. Deja afuera, en cambio, textos católicos y de otras religiones.

El antecedente más cercano juega en contra de los defensores de la iniciativa. Texas ya había ordenado exhibir los Diez Mandamientos en las aulas. Sin embargo, un juez federal dictó una medida cautelar que frenó esa ley tras la demanda de familias multirreligiosas. Esas familias ahora buscan apelar ante la Corte Suprema. En este sentido, varios críticos ya anticiparon que la nueva lista bíblica podría terminar en tribunales por el mismo motivo: la separación entre Iglesia y Estado.

Asimismo, la Junta aprobó en la misma sesión una reforma del programa de estudios sociales. El cambio elimina el curso de sexto grado sobre “Culturas del Mundo”. A la vez, amplía los contenidos sobre historia de Texas y Estados Unidos.

¿Qué dicen los defensores de la medida?

Entre los defensores, el republicano Brandon Hall, pastor en Springtown, sostuvo que la Biblia tuvo un impacto histórico determinante en la cultura y las leyes del país. Julie Pickren, otra integrante republicana de la Junta, había explicado antes de la votación que las lecturas buscan dar una visión de las tradiciones morales. Según ella, esas tradiciones moldearon a la civilización occidental.

Un profesor consultado por el diario Houston Chronicle planteó una objeción de fondo. Si se van a estudiar textos religiosos, conviene abordarlos como parte de un conjunto de obras y no de forma aislada, porque pierden sentido fuera de contexto. La discusión sobre si otros estados van a replicar el modelo de la lectura bíblica en Texas recién empieza