
SEÚL, 12 de junio de 2026.- La condena a Yoon por drones marcó este viernes un nuevo capítulo en el derrumbe judicial del expresidente surcoreano Yoon Suk-yeol. El Tribunal del Distrito Central de Seúl le impuso 30 años de prisión, que se suman a la cadena perpetua que ya arrastraba por insurrección y a los cinco años por obstrucción a la justicia.
El Tribunal del Distrito Central de Seúl lo declaró culpable de favorecimiento al enemigo y abuso de poder. La pena coincide exactamente con lo que habían solicitado los fiscales especiales.
Por qué Yoon ordenó los drones: la estrategia detrás del escándalo
Según el fallo, Yoon aprobó desde el inicio una operación diseñada para crear una situación de emergencia ficticia. El objetivo era cumplir los requisitos legales que habilitaran la ley marcial que impuso efímeramente en diciembre de 2024.
«El acusado Yoon Suk-yeol aprobó desde el principio la ejecución de esta operación destinada a crear una situación de ley marcial», señala el documento oficial de la sentencia.
No obstante, la maniobra tuvo consecuencias reales y graves. El tribunal determinó que la operación generó «un riesgo de bajas y daños materiales» tanto para civiles como para militares surcoreanos, ante la posibilidad de un conflicto armado.
Por su parte, el exministro de Defensa Kim Yong-hyun recibió la misma sentencia de 30 años por su papel en la planificación y ejecución de las operaciones.
El rastro de los drones y la filtración de secretos militares
El fallo también reveló el daño colateral de la operación. En primer lugar, se filtraron secretos militares. En segundo lugar, Corea del Norte quedó expuesta a capacidades defensivas surcoreanas que debían mantenerse confidenciales. En tercer lugar, se consumieron recursos estratégicos que debían estar disponibles ante una eventual contingencia real.
En febrero de 2025, Pyongyang llevó el caso ante la ONU. Denunció el sobrevuelo de drones surcoreanos que, según Corea del Norte, habían esparcido propaganda sobre su territorio durante el año previo. Los medios estatales norcoreanos publicaron fotografías de los restos de un aparato con similitudes a un modelo que el Ejército surcoreano había exhibido públicamente.
Asimismo, la nueva sentencia se acumula a un expediente judicial sin precedentes para un exmandatario surcoreano. En enero, Yoon había recibido cinco años por obstrucción a la justicia. En febrero, la cadena perpetua por imponer el estado de excepción de forma anticonstitucional. Ahora, 30 años más por la operación con drones.
Bajo esta premisa, el caso Yoon redefine los límites del poder presidencial en Corea del Sur y deja una señal clara sobre la condena a Yoon por drones como punto de inflexión en la historia política del país.
Con EFE
