
BUENOS AIRES, 11 de junio de 2026.- El peso del mes no lo sintió solo el bolsillo: también lo marcaron los números oficiales. En mayo sube la canasta básica con dos velocidades distintas. La línea de pobreza tuvo su menor ritmo en ocho meses. La de indigencia, en cambio, marcó su mayor aceleración en tres meses. El INDEC publicó este jueves los datos que definen cuánto necesita una familia para subsistir.
Sube la canasta básica en mayo: $1.498.741 para no ser pobre
Una familia tipo —dos adultos y dos niños en edad escolar— necesitó al menos $1.498.741,40 para no ser pobre. Ese monto corresponde a la canasta básica total (CBT), que creció un 2% en mayo y marcó su incremento más bajo desde septiembre del año pasado.
No obstante, el dato que más preocupa viene por otro lado. La canasta básica alimentaria (CBA), que mide la línea de indigencia, trepó un 2,4% en el mismo período: su mayor suba en tres meses, que casi duplica el 1,1% de abril. Por ende, la misma familia requirió $681.246,09 para no caer en la indigencia.
Los alimentos subieron por encima de la inflación general
La inflación general se desaceleró al 2,1% en mayo, con la inflación núcleo incluso más contenida: 1,9%. Entre los rubros, el de estacionales fue el que más empujó los precios, con un salto del 3,5%. Las verduras fueron el responsable principal y traccionaron una suba del 2,5% en alimentos y bebidas no alcohólicas.
Asimismo, el acumulado del año muestra una brecha que inquieta a los analistas. La CBA creció un 15,6% en lo que va de 2026, por encima del 14,7% del IPC general y del 14,5% de la CBT. En términos interanuales, las cifras son más contundentes aún: 36,2% para la canasta alimentaria, 34,9% para la total y 33,2% para el índice general.
En este sentido, el panorama de mayo deja una conclusión clara: sube la canasta básica en mayo a un ritmo que golpea con más fuerza a los sectores que destinan casi todo su ingreso a la alimentación.
Con Ámbito y NA
