Chicago 1886: la revuelta obrera que le dio feriado a Argentina

Manifestación obrera histórica en el Día del Trabajador en Argentina

BUENOS AIRES, 1 de mayo de 2026.- Cada 1.º de mayo, la historia vuelve a primer plano. El Día del Trabajador en Argentina y en gran parte del mundo no es solo un feriado: es la huella de una lucha que costó sangre, juicios amañados y ejecuciones. Su origen está a más de 130 años de distancia, pero sus reclamos iniciales —ocho horas de trabajo, salario justo, dignidad laboral— siguen siendo la base de derechos que hoy se dan por sentados.

La fecha tiene raíz directa en Chicago: en 1886, obreros que trabajaban hasta 18 horas diarias salieron a las calles para exigir una jornada de ocho horas. La represión fue brutal y dejó mártires. En 1889, la Segunda Internacional declaró el 1.º de mayo como día de homenaje a los caídos. En Argentina, la jornada se celebró por primera vez en 1890 y se instituyó como feriado nacional en 1930, durante la presidencia de Hipólito Yrigoyen.

El Día del Trabajador en Argentina y su raíz en Chicago

Todo comenzó el 1.º de mayo de 1886 en Chicago. Miles de obreros salieron a las calles para exigir una jornada laboral de ocho horas. En ese momento, trabajar entre 14 y 18 horas diarias era la norma. No la excepción.

La protesta, impulsada por sindicatos como la Noble Order of the Knights of Labor, se extendió durante varios días. El punto de quiebre llegó en Haymarket Square: una bomba estalló durante una manifestación y desató una represión feroz. Hubo muertos y heridos entre trabajadores y policías. El gobierno respondió con arrestos masivos.

Los procesados pasaron a la historia como los Mártires de Chicago. Entre ellos: August Spies, Albert Parsons, Adolf Fischer, George Engel, Louis Lingg, Michael Schwab, Samuel Fielden y Oscar Neebe. Ninguno fue vinculado de manera directa con el lanzamiento de la bomba. Aun así, cuatro fueron ejecutados. Lingg se suicidó en prisión. Los tres restantes cumplieron condena hasta ser indultados en 1893 por el gobernador de Illinois, que reconoció las irregularidades del juicio.

Sus reclamos eran concretos: jornada de ocho horas, mejores salarios, reconocimiento sindical y prohibición del trabajo infantil.

De Chicago al mundo: cómo se instituyó el feriado

En 1889, la Segunda Internacional —organización de sindicatos y partidos socialistas— declaró el 1.° de mayo como día de homenaje a los caídos en Chicago. La fecha empezó a ser adoptada en distintos países como símbolo de la lucha obrera.

Francia fue uno de los primeros en dar un paso concreto: en 1919 reconoció por ley la jornada de ocho horas. Por su parte, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en su primera conferencia, propuso la adopción universal de ese estándar. Asimismo, la fecha se consolidó como feriado en la mayor parte del mundo occidental.

No obstante, Estados Unidos y Canadá tomaron un camino diferente. Celebran el Día del Trabajo el primer lunes de septiembre, para desvincularse de los hechos de Chicago.

Argentina y el 1.º de mayo: un siglo de historia obrera

En Argentina, la primera celebración del 1.° de mayo se realizó en 1890, en el Prado Español del barrio porteño de Recoleta. Cerca de tres mil personas participaron en el acto. Las consignas se escucharon en varios idiomas —español, italiano, alemán y francés— reflejo de la composición inmigrante del movimiento obrero de la época.

Fue en 1930, durante la presidencia de Hipólito Yrigoyen, cuando el 1.º de mayo se instituyó oficialmente como feriado nacional mediante decreto.

Bajo esta premisa, la historia del movimiento obrero argentino no fue lineal. Registra episodios de fuerte represión: la Semana Roja (1909), la Semana Trágica (1919) y la Patagonia Trágica (1920-1921). En este sentido, fue recién a partir de la creación de la Secretaría de Trabajo y Previsión, en 1943, que el Estado comenzó a reconocer parte de las demandas sindicales. El 17 de octubre de 1945 representó otro hito: la movilización obrera que consolidó el vínculo entre el movimiento de trabajadores y el proyecto político de Juan Domingo Perón, basado en la industrialización y la expansión del mercado interno.

Por su parte, el cronograma oficial del Gobierno argentino para 2026 incluye el Día del Trabajador en Argentina como uno de los 12 feriados inamovibles del año.

La agenda del 1.º de mayo hoy

El Día del Trabajador en Argentina sigue siendo un espacio de reivindicación colectiva. Las distintas organizaciones sindicales, políticas y sociales lo utilizan para visibilizar demandas vigentes en cada coyuntura.

En los últimos años, los movimientos de mujeres y feministas ampliaron esa agenda. El reconocimiento del trabajo de cuidado no remunerado, la regularización del empleo doméstico, la equidad en la representación sindical y la erradicación de la violencia de género en entornos laborales son algunos de los ejes que se sumaron al debate.

No obstante, los pilares históricos no cambian. La lucha por condiciones dignas de trabajo, iniciada en las calles de Chicago en 1886, sigue siendo el núcleo de una fecha que cada 1.º de mayo recuerda que los derechos laborales no se otorgan: se conquistan.