
BUENOS AIRES, 30 de abril de 2026.- Con semanas complicadas en el plano local, Javier Milei buscó este jueves una postal de otro tono. Milei en el Nimitz tras escándalos domésticos: el presidente aterrizó en el portaaviones nuclear USS Nimitz (CVN 68), el más grande de la flota estadounidense, que opera en el Mar Argentino en el marco del ejercicio militar Southern Seas 2026. La visita refuerza su alineamiento con Washington y deja atrás, definitivamente, la apuesta por la multipolaridad que caracterizó la política exterior argentina hasta su llegada al poder.
El traslado se realizó en una aeronave Grumman C-2 Greyhound. Apenas descendido, Milei se fotografió con su hermana Karina, el canciller Pablo Quirno y el embajador estadounidense Peter Lamelas. Todos con los pulgares en alto.
Milei en el Nimitz tras escándalos: una postal calculada
El timing de la visita no es casual. El presidente llegó al portaaviones un día después de acompañar en el Congreso al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, acorralado por revelaciones periodísticas que muestran un nivel de vida inconsistente con sus ingresos declarados. Las denuncias de corrupción que rodean al gobierno llevan semanas ocupando la agenda.
No obstante, a bordo del Nimitz el libreto fue otro. El embajador Lamelas celebró el encuentro en sus redes: “Nuestros países son más fuertes cuando trabajamos juntos”, escribió. Y remarcó que la visita del contraalmirante Mark A. Schafer, jefe del Comando de Operaciones Especiales Sur, “reafirma el valor de la relación entre nuestras fuerzas”.
Por su parte, la comitiva incluyó al ministro de Defensa, teniente Carlos Presti, y a Santiago Oria, el cineasta personal del presidente. Una señal de que la cobertura audiovisual del episodio era parte del plan.
Ejercicios conjuntos y disputa por la Antártida
Bajo esta premisa, la presencia del Nimitz en aguas argentinas no es un hecho aislado. El portaaviones llegó desde el Pacífico cruzando el Estrecho de Magallanes como parte del ejercicio Southern Seas 2026, denominado localmente Passex. Las maniobras incluyen operaciones de búsqueda y rescate, defensa aérea con aviones F-18 y tácticas navales frente a las costas de Mar del Plata y Necochea. El operativo fue aprobado por decreto presidencial, sin pasar por el Congreso.
Asimismo, se desarrolla en paralelo la operación Daga Atlántica, en la que Fuerzas Especiales estadounidenses trabajan junto a sus pares argentinos en tres unidades distribuidas en distintos puntos del territorio nacional.
El acercamiento militar con Washington tiene además una dimensión geopolítica clara. Estados Unidos busca contener el avance de China en Latinoamérica y tiene un interés estratégico explícito en Ushuaia, puerta de entrada a la Antártida. En 2024 y 2025, la ciudad recibió visitas consecutivas de los jefes del Comando Sur. A comienzos de este año, Milei intervino el puerto estratégico de Ushuaia. Días después aterrizó allí una comitiva militar estadounidense de 23 personas.
Milei en el Nimitz tras escándalos locales consolida una tendencia que viene en ascenso: la Argentina libertaria apuesta por Washington como ancla geopolítica, mientras las tensiones internas siguen sin resolverse.
Con El País
