
WASHINGTON, EE. UU., 13 DE ABRIL DE 2026.- Trump bloquea Irán y el Estrecho de Ormuz se convirtió en el epicentro de la crisis energética global. La orden llegó de madrugada, directa y sin matices, y el crudo respondió de inmediato: superó los 102 dólares por barril.
“Con efecto inmediato, la Armada de los Estados Unidos comenzará el proceso de BLOQUEAR a todos y cada uno de los barcos que intenten entrar o salir del Estrecho de Ormuz”, publicó Trump en Truth Social. La amenaza no dejó margen para la interpretación: “¡Cualquier iraní que nos dispare, o a barcos pacíficos, será ENVIADO AL INFIERNO!”
Trump bloquea Irán: el detonante fue una negociación rota
Veintiún horas de conversaciones en Islamabad. Veintiún horas que no alcanzaron. El equipo del vicepresidente J.D. Vance y los representantes iraníes se sentaron a negociar y se levantaron sin acuerdo. El programa nuclear iraní fue la piedra en el camino: Teherán se negó a desmantelar sus instalaciones de enriquecimiento y Washington perdió la paciencia.
El Comando Central de los EE. UU. (CENTCOM) precisó que el bloqueo arranca este lunes a las 10 a.m. hora del Este. La medida, aclaró el ejército, alcanza “de manera imparcial a buques de todas las naciones” que operen en puertos y zonas costeras iraníes.
No obstante, hay excepciones. Kuwait, los Emiratos Árabes Unidos y otros destinos no iraníes podrán operar sin restricciones. El límite es claro: cualquier buque que haya pagado peajes a Teherán será interceptado en aguas internacionales.
El petróleo rompió la barrera de los 100 dólares
Los mercados no esperaron. Los futuros del Brent saltaron más del 7% en minutos y cruzaron los 102 dólares por barril. No es casualidad: el Estrecho de Ormuz concentra el 20% del suministro mundial de petróleo. Cuando ese paso se cierra, el mundo lo siente en el bolsillo.
La tensión venía de antes. Estados Unidos e Irán sostenían un alto el fuego de dos semanas mediado por Pakistán desde el 8 de abril. Sin embargo, el fracaso del fin de semana en Islamabad rompió ese equilibrio frágil. En consecuencia, el tráfico marítimo a través del estrecho se interrumpió de forma inmediata este lunes.
China exige paso libre por Ormuz y llama a la calma
La reacción de Pekín llegó rápido. China pidió acceso sin trabas por el Estrecho de Ormuz y llamó a todas las partes a bajar la temperatura.
“El estrecho de Ormuz es una ruta importante para el suministro mundial de bienes y el comercio de energía. Mantenerlo estable, seguro y sin obstáculos beneficia a la comunidad internacional”, declaró el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Guo Jiakun, en Pekín.
Guo fue más lejos. Señaló el origen del problema: “La obstrucción tiene su origen en el conflicto de Irán, y la única salida es un alto el fuego y el cese de las hostilidades lo antes posible”. El mensaje para Washington y Teherán fue el mismo: calma y moderación.
En paralelo, Trump había presionado a Pekín para que compre petróleo y gas a Estados Unidos y Venezuela. Guo rechazó la injerencia sin rodeos: “Venezuela tiene plena y permanente soberanía sobre sus recursos nacionales y tiene derecho a elegir de forma independiente a sus socios de cooperación”.
Bajo esta premisa, Trump bloquea Irán con una decisión que ya genera rispideces diplomáticas en todo el planeta. El mundo energético mira hacia el Golfo Pérsico y espera la respuesta de Teherán.
Con afp/tasnim
