Caputo viaja al FMI para destrabar US$ 1.000 millones

El ministro de Economía, Luis Caputo, en una reunión con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, durante el G20 2024, en el marco de las negociaciones por el desembolso con el FMI. (EFE)
El ministro de Economía, Luis Caputo, junto a la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, durante una reunión
en el marco del G20 en 2024. (EFE)

BUENOS AIRES, 13 de abril de 2026.- El viaje de Caputo al FMI esta semana tiene un objetivo concreto: destrabar el desembolso de US$ 1.000 millones pendiente con el organismo. El ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, encabezan la delegación argentina en las Reuniones de Primavera del FMI y el Banco Mundial. El encuentro se extiende del 13 al 18 de abril y estará atravesado por el impacto global de la crisis en Medio Oriente, aunque la agenda argentina mantendrá el foco en la revisión del programa vigente.

La agenda argentina se concentra en cerrar la revisión técnica del programa vigente. En este sentido, el giro de fondos depende del cumplimiento de las metas del primer trimestre. Los dos frentes críticos son la acumulación de reservas internacionales y el mantenimiento del superávit fiscal.

No obstante, el Gobierno enfrenta un obstáculo adicional. Solicitará un waiver —una dispensa formal— por el incumplimiento de la meta de reservas del año pasado. El desvío fue de US$ 11.000 millones por debajo de lo pactado. Obtener esa dispensa es condición necesaria para habilitar el desembolso.

Caputo FMI desembolso: la misión argentina en Washington

Por su parte, el FMI mantiene una visión moderadamente optimista sobre la economía local. Su último informe proyecta un crecimiento del 4% para 2026 y 2027. Ese número supera el promedio global (3,3%) y el de Brasil (1,6%) y México (1,5%). Asimismo, el organismo reconoce el desempeño fiscal: en 2025, Argentina registró un superávit primario del 1,4% del PBI y un resultado financiero positivo del 0,2%.

Bajo esta premisa, el contexto de mercado acompaña. El riesgo país se ubica en torno a los 550 puntos. Sin embargo, el equipo económico deberá demostrar que puede sostener el programa a largo plazo. El desafío concreto es captar unos US$ 1.250 millones mensuales hasta 2027.

Además, la delegación buscará avanzar en financiamiento para infraestructura y acuerdos bilaterales. En este sentido, la semana en Washington excede el trámite técnico. Es una prueba de credibilidad ante el FMI y los mercados internacionales. En definitiva, el desembolso que Caputo negocia con el FMI es la señal que el Gobierno necesita para consolidar su estrategia financiera.

Con El Economista