Estrecho de Ormuz: petroleros varados y ataque de EE. UU.

Buques petroleros varados cerca del Estrecho de Ormuz por el conflicto.
Se ven petroleros frente a la costa de Fujairah, mientras Irán promete cerrar el Estrecho
de Ormuz, en medio del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, en Fujairah,
Emiratos Árabes Unidos, el 3 de marzo de 2026. REUTERS/Amr Alfiky/Foto de archivo

4 de marzo.- La guerra entre Estados Unidos e Irán se amplió este miércoles tras un ataque estadounidense contra un buque iraní. El impacto ocurrió frente a las costas de Sri Lanka, profundizando la parálisis en el Estrecho de Ormuz. La crisis cumple hoy su quinto día consecutivo y ha cortado flujos vitales de petróleo y gas.

El ataque del submarino estadounidense se produjo mientras Donald Trump prometía seguros y escoltas navales para las exportaciones. El mandatario busca contener el aumento de los precios de la energía mediante estas medidas de protección. Sin embargo, la situación en la vía fluvial sigue siendo crítica para el suministro mundial de hidrocarburos.

Al menos 200 barcos permanecen anclados en aguas abiertas frente a las costas de los principales productores del Golfo. Según estimaciones de Reuters y MarineTraffic, la lista incluye petroleros y buques de gas natural licuado (GNL). Las naves están varadas frente a Irak, Arabia Saudita y Qatar sin poder avanzar.

Bloqueo en el Estrecho de Ormuz y riesgos navales

Cientos de buques adicionales se mantienen fuera del Estrecho de Ormuz sin posibilidad de llegar a los puertos de destino. Esta vía es una arteria clave para aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de crudo. La tensión bélica ha convertido la navegación comercial en una actividad de altísimo riesgo para las empresas.

El buque portacontenedores Safeen Prestige, con bandera maltesa, resultó dañado por un proyectil en el extremo norte del estrecho. Fuentes navieras informaron que la tripulación debió abandonar el barco tras el impacto. Este incidente refuerza el temor de las compañías sobre la seguridad de sus activos en la región.

Donald Trump instruyó a la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo a proporcionar seguros contra riesgos políticos. “Estados Unidos garantizará el libre flujo de energía al mundo”, afirmó el presidente en sus redes sociales. No obstante, expertos advierten que brindar protección total a todos los petroleros no es un objetivo realista.

Consecuencias económicas por el cierre del Estrecho de Ormuz

Los precios del petróleo subieron un 12% desde el inicio de las hostilidades el pasado sábado. Goldman Sachs elevó su pronóstico para el crudo Brent hasta los 76 dólares por barril para el segundo trimestre. La entidad financiera considera que existe un riesgo real de interrupción prolongada en las exportaciones de gas y petróleo.

Esto provocaría descensos marcados en los inventarios de la OCDE y en la producción de Oriente Medio durante marzo. Jakob Larsen, director de seguridad de BIMCO, señaló que proteger cada buque requeriría activos militares excesivos. Asia es la región más vulnerable, ya que obtiene el 60% de su petróleo de los proveedores del Golfo Pérsico.

Refinerías en India, como Mangalore y Petronet LNG, ya emitieron avisos de fuerza mayor por las interrupciones en el Estrecho de Ormuz. Ante la parálisis, países como Japón e Indonesia están buscando cargamentos de reemplazo en Estados Unidos. India incluso está considerando aumentar sus compras de petróleo a Rusia para compensar el déficit.

Terminales bajo fuego y búsqueda de alternativas

Mientras tanto, las terminales clave siguen bajo amenaza directa por el conflicto armado entre las potencias. Fuentes informaron que la terminal de exportación de Saudi Aramco, Ras Tanura, fue atacada durante la jornada del miércoles. La escalada bélica entre Washington y Teherán mantiene en vilo a las empresas petroquímicas globales.

La falta de suministros rápidos obliga a muchas plantas a enfrentar recortes de producción inminentes. El flujo de energía global depende ahora de la capacidad de escolta y la evolución de los enfrentamientos navales. El mundo observa con atención cómo se desarrolla esta crisis energética en una de las rutas comerciales más importantes.

(ct/reuters)