
BUENOS AIRES, 4 de marzo de 2026.- El fiscal general de la Ciudad, Juan Bautista Mahiques, será el nuevo ministro de Justicia en reemplazo de Mariano Cúneo Libarona. El funcionario saliente era uno de los tres integrantes originales del gabinete de Javier Milei. Según trascendió, Cúneo Libarona buscaba dejar el cargo hace meses debido al desgaste producido por la gestión.
En este mismo movimiento, Santiago Viola asumirá como secretario de Justicia en lugar de Sebastián Amerio. Viola es actualmente el apoderado nacional de La Libertad Avanza. La decisión del cambio ministerial estaba tomada hacía días tras reuniones de transición entre Mahiques y su antecesor. Milei oficializó la medida antes de iniciar su próximo viaje al exterior.
La situación en la cartera se había vuelto insostenible por la presión del ministro saliente para retirarse. Cúneo Libarona acordó con los hermanos Milei su permanencia solo hasta marzo de este año. “Espero recuperar mis afectos y mi vida. Ya hice un montón”, confesó el abogado a sus allegados tras confirmarse su salida del Gobierno nacional.
Los ejes de la gestión de Juan Bautista Mahiques
Juan Bautista Mahiques anunció sus objetivos mediante una nueva cuenta en la red social X. El funcionario agradeció la confianza del presidente Javier Milei para liderar esta etapa. “Sin justicia no hay futuro posible; el rumbo exige instituciones que funcionen con arreglo al Estado de Derecho”, expresó en su carta de presentación pública.
El nuevo ministro destacó la necesidad de una Justicia independiente de las disputas políticas y moderna en sus herramientas. Aseguró que trabajará para proteger a las víctimas y reafirmar que la ley se cumple para todos por igual. Mahiques enfatizó que la seguridad jurídica es indispensable para atraer inversiones y garantizar el desarrollo de la República.
En sus agradecimientos, el flamante ministro mencionó especialmente a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. El entorno del funcionario asegura que él será “sus ojos y su cuerpo” en todo el ámbito judicial. Su llegada al cargo contó con la influencia de los primos Menem y una relación previa con Santiago Viola.
Trayectoria y desafíos en la cartera judicial
Desde finales de 2019, Juan Bautista Mahiques lideró el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires. También preside la Asociación Internacional de Fiscales y representó al Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura durante el macrismo. Pertenece a una reconocida “familia judicial”, siendo hijo del camarista federal Carlos Mahiques.
Su hermano Ignacio es fiscal porteño y actuó en la causa Vialidad contra Cristina Kirchner. Por otro lado, su hermano Esteban integra la Cancillería y el Tribunal de Disciplina de la AFA. Esta red de contactos judiciales es vista por el Gobierno como un activo para las reformas que pretenden implementar en el corto plazo.
El principal desafío de Mahiques será impulsar más de 157 pliegos para cubrir vacantes en juzgados federales y nacionales. El Gobierno busca llenar el 40% de los cargos libres para garantizar mayor efectividad en las sentencias. Sin embargo, el Presidente ya adelantó que no negociará cargos que requieran mayorías calificadas en el Congreso actualmente.
Estrategia legislativa y concursos en Comodoro Py
La Casa Rosada priorizará cubrir las vacantes en instancias previas a la Corte Suprema de Justicia. Fuentes oficiales afirman que estos lugares son los que realmente definen la situación de libertad de los procesados. El plan consiste en dosificar el envío de pliegos al Senado, comenzando con una tanda inicial de 50 ternas seleccionadas.
Existen 16 vacantes de alta influencia en trámite dentro del Consejo de la Magistratura. Entre ellas destacan los concursos para los Juzgados 6, 9, 11 y 12 de Comodoro Py. El oficialismo muestra un alto interés en estos casilleros estratégicos. La Comisión de Acuerdos del Senado, liderada por Juan Carlos Pagotto, será el escenario de estas negociaciones.
Por el momento, el Ejecutivo no enviará nuevos pliegos para la Corte Suprema ni para el Procurador General. Consideran que el funcionamiento actual del máximo tribunal y de Eduardo Casal es aceptable para sus objetivos. El desgaste de una negociación por mayorías absolutas quedará postergado para una etapa posterior o una eventual reelección presidencial.
(ct/infobae)
