
7 de enero de 2026.- En su último análisis sobre la intervención de EE. UU. en Venezuela, el periodista y analista geopolítico Pepe Escobar ofrece una perspectiva única sobre los eventos que están transformando el equilibrio global. Mientras disfruta de un café en su habitual cafetería de París, Escobar reflexiona sobre lo que considera la operación militar más importante de las últimas décadas: la intervención de EE. UU. en Venezuela. Escobar sostiene que esta intervención no solo es un conflicto militar más, sino la lucha por el control de las mayores reservas de petróleo del mundo.
La guerra por el petrodólar
Escobar argumenta que lo que está sucediendo en Venezuela no es una simple lucha por la democracia o una guerra contra el narcotráfico, como muchos medios han señalado. Según él, Estados Unidos está librando una batalla desesperada por asegurar el control sobre el petróleo venezolano, que es clave para la supervivencia del sistema financiero global basado en el petrodólar.
Venezuela posee más de 300 mil millones de barriles de petróleo, lo que la convierte en una nación de importancia estratégica para EE. UU.. En palabras de Escobar: “Este es el último acto desesperado de un imperio que apuesta todo a una carta: mantener el petrodólar a flote”.
Venezuela y la creciente relación con China y Rusia
La situación ha dado un giro radical en los últimos años. China y Rusia han estrechado relaciones con Venezuela, y esto está reconfigurando por completo la geopolítica global. Mientras EE. UU. sigue comprando petróleo de países del Medio Oriente, China ha tomado el control del petróleo venezolano. La nación asiática ha invertido miles de millones de dólares en infraestructura energética en Venezuela, en un modelo completamente diferente al enfoque tradicional de EE. UU. en la región.
Para Escobar, la ventaja estratégica de Venezuela es clara: el petróleo venezolano puede llegar a China en 35 días, mucho más rápido que el petróleo del Medio Oriente, que tarda 45 días. Esta diferencia de tiempo es crucial para China, que asegura su suministro energético en el hemisferio occidental, justo en el “patio trasero” de EE. UU.
La desdolarización global: el temor de Washington
Escobar destaca otro aspecto que pone nervioso a Washington: la desdolarización. Cada vez más países, como Venezuela, están comerciando petróleo y otros recursos en monedas nacionales, como el yuan chino o el rublo ruso. Esto pone en peligro la dominación del dólar, que ha sido la columna vertebral del sistema financiero mundial desde la Segunda Guerra Mundial.
“El sistema del petrodólar ha permitido a EE. UU. imprimir dólares infinitamente sin sufrir inflación”, explica Escobar. Sin embargo, cuando países clave como Venezuela, Irán y Rusia comienzan a operar fuera de este sistema, el poder financiero de Washington comienza a desmoronarse.
Venezuela y el futuro del orden mundial
La intervención de EE. UU. en Venezuela no es solo una cuestión regional. Está dando forma a un nuevo orden mundial. Escobar destaca que el sur global está comenzando a mirar hacia otras potencias, especialmente China y Rusia, como alternativas al sistema financiero occidental. “Venezuela no solo está resistiendo la agresión estadounidense, está ayudando a construir la infraestructura de un mundo posthegemónico”, afirma Escobar.
Mientras tanto, Brasil, con una frontera compartida de 2,200 kilómetros con Venezuela, ha dejado claro que cualquier agresión de EE. UU. en su territorio será vista como un acto de guerra. Por otro lado, Colombia, aunque apoya públicamente la intervención estadounidense, ha comenzado a evaluar su relación con Washington y está acelerando sus conversaciones para unirse a BRICS Plus, el bloque económico que lideran China y Rusia.
La respuesta de Rusia y la lucha por el control energético
La respuesta de Rusia ha sido estratégica. No ha enviado tropas a Venezuela, pero ha intensificado su apoyo en áreas clave, como la entrega de sistemas de defensa avanzada, como los S-400 y misiles hipersónicos Kinzhal, que harían prácticamente imposible un ataque aéreo estadounidense. Para Escobar, la verdadera lucha no se libra en los campos petroleros, sino en los mercados financieros globales, donde China y Rusia están creando alternativas al sistema bancario occidental.
La desdolarización y el futuro de la economía mundial
Cada bomba que cae en Venezuela es un recordatorio de que EE. UU. está perdiendo terreno. Según Escobar, la intervención de EE. UU. no restaurará la hegemonía estadounidense, sino que acelerará la desdolarización global y empujará a más países hacia la órbita de China y Rusia. Este proceso está ocurriendo no solo en América Latina, sino también en el Golfo Pérsico, donde China está sellando acuerdos energéticos con Arabia Saudita e Irán, mientras que Rusia fortalece su influencia en la región.
Conclusión:
La intervención de EE. UU. en Venezuela es solo el primer capítulo de una historia mucho más grande. Escobar subraya que la verdadera batalla no se librará en los campos petroleros de Venezuela, sino en los bancos centrales de Beijing y Moscú. El futuro de la economía global está cambiando, y Venezuela está desempeñando un papel clave en la creación de un mundo multipolar, donde China y Rusia se perfilan como las principales potencias. Este nuevo orden no dependerá de Washington, sino de un sistema financiero más diversificado y menos centrado en el petrodólar.
¿Quién es Pepe Escobar?
Pepe Escobar es un reconocido periodista y analista geopolítico, especializado en asuntos internacionales, política exterior y geoestrategia. Ha trabajado como corresponsal para Asia Times, RT, Sputnik News y otros medios internacionales. Con una carrera de más de 30 años, Escobar es conocido por sus análisis profundos y su enfoque crítico hacia las políticas de EE. UU. y su influencia mundial. Escobar ha sido una voz influyente en el análisis del ascenso de China y Rusia y en la transformación del orden mundial hacia un sistema multipolar.
