
WASHINGTON, 26 de abril de 2026.- El tiroteo en la cena de corresponsales de la Casa Blanca sacudió a Washington este sábado. Un hombre intentó ingresar armado al evento anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, donde cenaban el presidente Donald Trump, la primera dama Melania y el vicepresidente JD Vance. Disparó contra un agente del Servicio Secreto, cuya bala impactó en el chaleco antibalas. El atacante fue reducido antes de poder traspasar el perímetro de seguridad.
Trump calificó al atacante de “lobo solitario” y “loco” en una rueda de prensa posterior. La alcaldesa del Distrito de Columbia, Muriel Bowser, y el jefe de policía Jeffery Carroll coincidieron: “Hasta el momento, parece que es un actor solitario”, dijeron.
Tiroteo en la cena de corresponsales: ¿quién es Cole Tomas Allen?
Las autoridades no confirmaron oficialmente la identidad del sospechoso. Sin embargo, varios medios locales e internacionales lo identificaron como Cole Tomas Allen, un hombre de 31 años residente en Torrance, California.
Según extractos de su perfil de LinkedIn difundidos por distintos medios, Allen estudió Ingeniería Mecánica en el Instituto Tecnológico de California (CalTech) y completó un máster en Ciencias Informáticas en la Universidad Estatal de California en 2025. Realizó prácticas en la NASA y trabajaba como profesor en la empresa de preparación de exámenes C2 Education. También se definía como desarrollador de videojuegos independiente.
En este sentido, el presidente del Asian American Civic Trust, Dylan Wakayama, describió al sospechoso ante el diario Los Angeles Times como una persona “muy inteligente, con gran dominio de biología, matemáticas y ciencias” y “amable y tranquila”.

No obstante, la fiscal federal para el Distrito de Columbia, Jeanine Pirro, fue categórica: “Este individuo tenía intención de causar el mayor daño posible”. Allen fue acusado de dos delitos graves vinculados a la tenencia de armas de fuego y agresión. Durante el incidente, disparó contra el chaleco antibalas de un agente del Servicio Secreto, quien resultó ileso. El sospechoso no resultó herido, pero fue trasladado a un hospital.
Por su parte, el FBI acordonó la vivienda de Allen en Torrance a la espera de una orden de registro. El alcalde de esa ciudad, George K. Chen, condenó el ataque: “Torrance se opone firmemente a la violencia política, el extremismo y los actos de odio en cualquiera de sus formas”, afirmó.
Trump aprovechó el incidente para exigir su polémico salón de baile
Asimismo, Trump no tardó en sacar conclusiones políticas del episodio. Al día siguiente, publicó en Truth Social que el tiroteo en la cena de corresponsales justifica la construcción de un salón de baile de alta seguridad dentro del perímetro de la Casa Blanca. “Este evento nunca habría ocurrido con el salón de baile de alto secreto que se construye actualmente”, escribió.
El proyecto, valuado en 400 millones de dólares, implicó la demolición del Ala Este histórica en octubre de 2025. En marzo, el juez federal Richard Leon ordenó la suspensión de las obras por falta de aprobación del Congreso, a partir de una demanda de un grupo conservacionista. Trump calificó el proceso judicial de “ridículo” y exigió su desestimación inmediata.
Bajo esta premisa, el mandatario describió el futuro salón como una estructura “de alto secreto militar” de unos 8.000 metros cuadrados, sin habitaciones superiores desde donde personas no autorizadas puedan infiltrarse. Señaló que el sospechoso era huésped del Hotel Washington Hilton, sede del evento, como argumento para justificar la necesidad del nuevo espacio. Pese a los frenos judiciales, Trump aseguró que la obra avanza “por debajo del presupuesto y adelantada a lo previsto”.
¿Qué ocurrió en la cena?
La cena anual de corresponsales de la Casa Blanca se celebraba en el hotel Washington Hilton, y se esperaba que el presidente pronunciara un discurso allí esa misma noche, cuando se oyeron disparos en las inmediaciones del salón de baile.
Varios corresponsales de la BBC, presentes en el evento, informaron de escenas de gran confusión tras los disparos.
Se vio a agentes del servicio secreto de Estados Unidos escoltando al presidente y a la primera dama fuera de la sala, mientras que altos funcionarios de la administración, como el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, fueron evacuados por sus equipos de seguridad.
Otros asistentes permanecieron en el salón de baile, confinados en sus puestos, y muchos periodistas intentaban informar a sus respectivas organizaciones.
La cena de corresponsales de la Casa Blanca es una tradición de la prensa estadounidense que se remonta a 1921 y a la que históricamente asiste el presidente en ejercicio.
Esta era la primera vez que Trump asistía al evento como presidente en ejercicio; su última asistencia fue en 2011.
Con EFE/BBC
