
BUENOS AIRES, 25 de abril de 2026.- Nissan se va de la Argentina como operación directa. La automotriz japonesa firmó un memorando de entendimiento con Grupo SIMPA y Grupo Tagle para evaluar el traspaso de su negocio comercial a manos de capitales nacionales. La decisión se enmarca en una reestructuración global y marca el fin de la filial propia en el país.
Por su parte, la empresa aclaró que el acuerdo todavía no está cerrado. El memorando abre una etapa de análisis antes de avanzar hacia una eventual firma definitiva. Mientras tanto, la comercialización de vehículos continuará con normalidad, al igual que la atención al cliente, los servicios de posventa, la red de concesionarios y el plan de ahorro.
Nissan se va de la Argentina: del cierre de la Frontier al traspaso comercial
El movimiento no es aislado. El año pasado, Nissan ya había dado un primer paso fuerte: cerró la producción local de la pick up Frontier, que se fabricaba en la planta de Santa Isabel, en Córdoba, bajo un esquema compartido con Renault. Desde 2026, la Frontier se importa desde México.
Ese antecedente marca la lógica del nuevo cambio. Primero, la automotriz dejó de producir en el país. Ahora busca desprenderse también de la gestión directa de su negocio comercial. De concretarse el traspaso, Nissan mantendrá presencia en la Argentina, pero bajo un formato más liviano, con grupos locales a cargo de la operación.
Asimismo, la empresa encuadró la decisión dentro del plan global “Re: Nissan”, orientado a mejorar la competitividad y la sostenibilidad del negocio. En esa línea, la transferencia local seguiría un esquema similar al aplicado en otros mercados de la región, como Chile y Perú.
El plan de ahorro y la nueva estructura regional
Uno de los puntos más sensibles de la transición será el plan de ahorro, un canal clave en el mercado automotor argentino. La empresa afirmó que continuará operativo. No obstante, la eventual transferencia obligará a revisar los aspectos contractuales y administrativos de esa cartera de clientes.
En este sentido, si el proceso avanza, la operación argentina pasaría a formar parte de NIBU, la unidad de negocios de Nissan que agrupa a mercados importadores de América Latina. Esa estructura concentraría el vínculo con el nuevo distribuidor local y permitiría sostener la comercialización sin una filial tradicional.
El caso no es único en la industria. Mercedes-Benz también vendió su operación en la Argentina y la dejó en manos de un grupo empresario nacional, bajo la nueva estructura de Prestige Auto. Bajo esta premisa, Nissan se va de Argentina siguiendo una tendencia que gana terreno entre las automotrices internacionales que buscan reducir su exposición directa en el mercado local.
