Adorni en el Congreso: pararrayos y oposición sin rumbo

Manuel Adorni saluda desde un palco de la Cámara de Diputados antes de su informe de gestión ante la oposición
Manuel Adorni saluda desde un palco de la Cámara de Diputados (Foto: Maximiliano Luna)

BUENOS AIRES, 25 de abril de 2026.- El próximo miércoles 29 de abril, la presencia de Adorni en el Congreso promete más tensión política que debate de gestión. Así lo reveló este sábado el periodista Sebastián Hadida en una nota publicada por la Agencia Noticias Argentinas. El Gobierno ya diseñó su estrategia: convertir el informe del jefe de Gabinete en un escudo que absorba los golpes de la oposición.

La maniobra no es improvisada. Los índices de aprobación presidencial muestran una tendencia a la baja. La economía acumula señales de deterioro. Desde la Casa Rosada apuestan a que el ruido en torno a Manuel Adorni tape conversaciones mucho más incómodas para el oficialismo.

Adorni en el Congreso: la teoría del pararrayos

Según el relevamiento de Hadida, un influyente diputado del interbloque Unidos fue categórico: “Hay una precariedad absoluta del Gobierno que usa a Adorni como pararrayos. En algún momento lo van a soltar. Para ellos es mejor que se hable todos los días de Adorni que se hable de otras cosas más directas”.

Bajo esta premisa, el jefe de Gabinete opera como escudo de tormentas. Se lleva la marca. El Gobierno logra salir más airoso ante el derrumbe de las expectativas económicas y escándalos como el de la criptoestafa Libra. El presidente Milei confirmó además que estará presente durante la exposición. Eso eleva aún más la apuesta política.

La jugada tiene lógica interna. Mientras el debate gire en torno a Adorni, el oficialismo evita que el foco recaiga sobre el ajuste y el impacto de la motosierra en los sectores más vulnerables.

La oposición, sin acuerdo interno

En la misma nota, el periodista consigna que la oposición llega fragmentada al encuentro del miércoles. Unión por la Patria realizó una reunión de bloque para definir cómo abordar al funcionario. No hubo consenso.

Las diferencias internas quedaron expuestas. Algunos legisladores querían concentrar los ataques en el affaire Adorni. Otros advirtieron que el tema no genera mella en la ciudadanía. Para colmo, le daría al Gobierno la excusa perfecta para recordar los casos de corrupción kirchnerista.

“Al final cada uno va a hacer lo que quiere. No hay manera de ordenarlo. Va a ser un quilombo”, se resignaban fuentes parlamentarias del espacio.

Una “coreografía coordinada” como alternativa

El trabajo de Noticias Argentinas también da cuenta de que en otros sectores opositores el debate era similar. Un diputado de Provincias Unidas reconoció que la situación patrimonial de Adorni dominará los embates. No obstante, advirtió que la clave es la coordinación.

“Tiene que ser una coreografía coordinada y no salir todos a atacarlo al mismo tiempo”, señaló.

En este sentido, propuso evitar caer en el juego de provocaciones de Adorni. No alimentar una escalada de agresiones que opaque la solidez de las denuncias. Como modelo, recordó la sesión en que confrontaron a Guillermo Francos por el caso Libra.

“Mantuvimos la calma y fuimos acorralándolo de a poco, hasta que pisó el palito cuando reconoció que no sabía de dónde había salido el código del contrato de la criptomoneda que promocionó Milei”, recordó.

Asimismo, desde el oficialismo esperan que Unión por la Patria no designe a sus legisladores más experimentados como oradores. Su pasado kirchnerista los expone a que Adorni los marque como cómplices de la corrupción K. “Van a poner a hablar a los más jóvenes, sin pasado. Por ejemplo una Julia Strada”, arriesgaron fuentes oficialistas.

El miércoles dirá si la apuesta del Gobierno funciona y si Adorni en el Congreso logra, una vez más, convertirse en el centro de la escena política nacional.

Con información de Sebastián Hadida / Agencia Noticias Argentinas