Granja de bots Cerimedo: el manuscrito, la citación a Beller y el Gobierno marca distancia

La detención del consultor Fernando Cerimedo en Bolivia puso en el centro del debate el concepto de granja de bots.
El consultor argentino Fernando Cerimedo detenido en Bolivia.

BUENOS AIRES, 26 de agosto de 2026.- La detención del consultor Fernando Cerimedo en Bolivia puso en el centro del debate el concepto de granja de bots. El fiscal departamental de La Paz, Carlos Torres, declaró que en los allanamientos secuestraron US$ 43 mil, documentos y una “mini granja de bots”. Sin embargo, la defensa de Cerimedo afirmó que el equipamiento hallado eran teléfonos satelitales y módems.

Cerimedo está detenido en Bolivia, investigado por un ataque a tiros contra una mujer que fue su pareja y espera a un hijo de ambos. Y entre una escena y otra hay algo más que una biografía personal: hay una historia sobre cómo se mueve la nueva derecha latinoamericana y sobre la influencia creciente de quienes no necesitan un cargo público para tener poder público.

Ahora, la causa sumó dos nuevos frentes. La Fiscalía de La Paz citó a Nadia Beller, expareja de Cerimedo, a declarar como testigo el miércoles 26 de agosto. La declaración se enmarca en la investigación por presunto enriquecimiento ilícito de particulares con afectación al Estado. En paralelo, la Policía de Santa Cruz abrió de oficio una investigación contra Cerimedo por violencia familiar y doméstica, luego de que Beller difundiera imágenes de moretones y lo acusara públicamente de agresión.

La defensa del consultor argentino sostiene una versión distinta. Su abogada, Margarita Arce, afirmó que Beller habría ejercido presiones y chantajes contra su defendido. Según Arce, esas presiones estarían relacionadas con el interés de Beller en acceder a un cargo dentro del Gobierno. La abogada sostuvo que estos hechos estarían registrados en conversaciones incorporadas a la investigación, y agregó que Cerimedo está dispuesto a participar en un careo con Beller.

En medio de este cruce de acusaciones, el diario Ámbito accedió a un manuscrito escrito por el propio Cerimedo. En ese texto, el exasesor de Javier Milei respondió a las versiones que circularon tras su detención: negó los pagos a legisladores, la existencia de un millón de dólares y la presunta granja de bots. Más adelante se detalla, punto por punto, qué dice ese documento.

El Gobierno argentino marcó distancia de Cerimedo

Mientras la causa avanza en Bolivia, el Gobierno argentino volvió a desvincular al presidente Javier Milei del consultor. El vocero presidencial, Adrián Ravier, fue contundente en conferencia de prensa: “Javier Milei no tiene relación con Cerimedo desde 2023”, sostuvo.

Cuando asume Javier Milei la presidencia de la Nación, Cerimedo, su consultor estrella y fundador de La Derecha Diario, compartía varios directorios con Quintanal. Por ejemplo, Compañía Sudamericana de Inversiones para trabajos forestales y Surlibre Inversiones.

No obstante, Ravier reconoció que Cerimedo ingresó a la Casa Rosada durante la primera mitad de 2024. Aclaró, sin embargo, que esas visitas no estuvieron vinculadas con reuniones con Milei. Según el vocero, después de esas visitas el consultor dejó de tener contacto con el Gobierno.

Consultado por la investigación que se desarrolla en Bolivia, el vocero evitó formular hipótesis y pidió esperar los resultados de la Justicia de ese país. “Hay que dejar trabajar a la Justicia para que muestre los resultados”, afirmó.

Una semana antes, el propio Milei había sido consultado por su vínculo con Cerimedo y negó cualquier relación vigente. “Es alguien que no forma parte del espacio y que no tiene vínculo con nosotros de ningún tipo”, afirmó el Presidente. Además, calificó algunas versiones como parte de una operación mediática.

En la Casa Rosada insisten en que el vínculo con el consultor terminó en 2023. No obstante, la detención de Cerimedo en Bolivia reavivó los interrogantes sobre los contactos que mantuvo con dirigentes y funcionarios del Gobierno.

¿Qué es una granja de bots?

Para entender qué es lo que la Fiscalía boliviana dice haber encontrado —y lo que Cerimedo niega— conviene precisar de qué se habla cuando se habla de “granja de bots”.

Un bot es una cuenta en una red social, generalmente Twitter (ahora X), cuya generación de contenido es automatizada. Cuando varias cuentas de este tipo operan de manera coordinada, se habla de una granja de bots.

Santiago Siri, fundador de Democracy Earth Foundation, precisó a Chequeado que un bot es una cuenta que no está administrada directamente por un humano, sino por una inteligencia artificial o un programa informático. Además, advirtió que las imágenes de muchos celulares conectados no reflejan necesariamente una granja de bots. Según Siri, este tipo de operación también se puede montar en servidores en la nube, utilizando servicios de renta de cómputo como Amazon Web Services.

En la práctica, un indicio claro de bots ocurre cuando una respuesta recibe miles de “me gusta” en minutos, algo que difícilmente sucede de forma orgánica. Cabe diferenciar al bot del troll: mientras el bot es automatizado, el troll es una persona real que acosa o provoca en redes.

La diferencia con las cuentas fake y los influencers

Además de los bots y los trolls, existen otros actores que moldean la conversación digital. Las cuentas fake se hacen pasar por otra persona, en muchos casos alguien conocido, para captar seguidores que creen estar ante el perfil verdadero. De esta forma, amplifican mensajes sin que los usuarios detecten el engaño.

También están los influencers, usuarios con una capacidad de amplificación superior a la de una cuenta convencional. Esto se debe al público y al reconocimiento que acumularon dentro o fuera de internet. Sus publicaciones llegan a miles o millones de personas, lo que los convierte en actores clave del ecosistema digital.

Cómo funciona una granja de bots

Según un informe de Chequeado, la creación de una granja de bots parte de una estrategia. Esa estrategia puede buscar aumentar la conversación favorable alrededor de una figura, o bien atacar a un adversario. Luego, los operadores consiguen las cuentas y les asignan características para que parezcan perfiles convencionales: nombre, fotografía, biografía, ubicación e intereses.

Los administradores definen qué contenidos comparte cada perfil. Una cuenta configurada como interesada en deportes y política, por ejemplo, puede publicar noticias sobre esos temas y replicar mensajes de periodistas o deportistas. Entre esas publicaciones habituales, se introducen los contenidos que forman parte de la campaña. Además, una plataforma permite administrar cientos o miles de cuentas desde una misma pantalla y obtener reportes sobre los resultados alcanzados.

El objetivo de estas operaciones es incrementar artificialmente la circulación de un mensaje. Así, el algoritmo de una plataforma detecta un aumento de actividad y le otorga mayor exposición al contenido. El propio Cerimedo explicó, en declaraciones previas, que una de sus granjas podía reunir entre 1.000 y 2.000 cuentas, según el tiempo que permanecieran activas antes de ser detectadas como falsas.

La respuesta manuscrita de Cerimedo, punto por punto

Con este marco de referencia, vale volver sobre el manuscrito al que accedió Ámbito. Allí, Cerimedo respondió por escrito a las tres acusaciones centrales que surgieron tras los allanamientos.

1) Negó pagos a legisladores

El primer punto del escrito está dirigido a las versiones sobre supuestos pagos de dinero a legisladores bolivianos. “Es falso que legisladores recibían dinero”, sostuvo Cerimedo. Además, afirmó que nunca habló de la existencia de esos pagos porque “sabe que no es así”. La aclaración aparece luego de que Nadia Shirley Beller Delgado, su expareja, difundiera acusaciones sobre presuntos sobresueldos a dirigentes y legisladores. Esa denuncia generó repercusiones en la política boliviana, pero la posición de Cerimedo es terminante: ningún legislador recibió dinero de su parte.

2) Negó que se hallara un millón de dólares

Cerimedo también rechazó las versiones que indicaban que durante los procedimientos se encontró un millón de dólares. “No encontraron un millón de dólares, dejen de decir eso”, escribió. En el mismo texto dio una explicación sobre el origen y el destino del dinero que tenía en Bolivia. Según sostuvo, se trataba de fondos que había llevado al país para afrontar sus gastos mientras terminaba de concretarse un contrato con la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe). Además, aseguró que existen correos electrónicos que documentarían esas gestiones. Este punto adquiere relevancia porque surgieron versiones contrapuestas sobre una eventual relación contractual con el organismo internacional. La defensa sostiene que las conversaciones pueden acreditarse documentalmente.

3) Negó la existencia de bots

El tercer punto del manuscrito apunta contra otra de las versiones surgidas después de los allanamientos: la existencia de una presunta estructura destinada a operar bots en redes sociales. Cerimedo negó esa interpretación y aseguró que los dispositivos encontrados eran módems móviles, sin utilizar y todavía guardados en sus cajas. “No hubo bots”, sostuvo. Además, señaló que su defensa pidió al fiscal interviniente que aclare públicamente qué tipo de equipos fueron efectivamente secuestrados.

Lo que Cerimedo admitió en el pasado sobre trolls y bots

La negación actual contrasta con declaraciones previas del propio Cerimedo, que en distintas entrevistas había hablado abiertamente sobre el uso de trolls y bots.

En 2022, en una entrevista con Revista Noticias, admitió: “Por supuesto. Partimos de la base de que, si no lo hacés vos, lo va a hacer el otro”. Y agregó: “Acá hay inteligencia artificial y granjas de trolls”. En esa misma entrevista relató cómo utilizaron trolls en la campaña de Jair Bolsonaro en 2018 para revertir sus dichos contra la comunidad gay. Mediante WhatsApp enviaron miles de mensajes de trolls diciendo “Yo soy gay. Bolsonaro podrá ser un nazi, pero la economía está bien”. De esa manera, parte de la comunidad gay terminó apoyando al entonces candidato.

Ya en 2023, durante la campaña de Javier Milei, declaró a Infobae que “la gente tiene que saber que funcionan los trolls y que no todo es malo”. Señaló que ya no ofrecen “granjas de trolls” sino cuentas con inteligencia artificial que tienen credibilidad y volumen.

En una entrevista con el diario La Nación, Cerimedo fue consultado sobre si contaba con perfiles trolls. Su respuesta fue contundente: “Sí, un montón”. Según su relato, el objetivo era aumentar artificialmente la relevancia de los contenidos. “Mentirle al algoritmo”, resumió, para que las plataformas interpretaran una publicación como relevante y comenzaran a mostrarla a más usuarios. No obstante, en esa oportunidad Cerimedo negó que sus herramientas fueran utilizadas para difundir noticias falsas o desarrollar campañas sucias. Es un matiz importante: admite la manipulación algorítmica, pero rechaza el uso de desinformación.

Un caso que sigue en desarrollo

La investigación en Bolivia continúa abierta. Por un lado, la Fiscalía sostiene que halló una “mini granja de bots” y otros elementos en los allanamientos. Por el otro, Cerimedo niega las acusaciones —tanto sobre los pagos como sobre el dinero y los bots— y pide que se aclare el tipo de equipos secuestrados.

A esto se suman los dos frentes que se abrieron esta semana: la citación a Beller como testigo por presunto enriquecimiento ilícito y la investigación de oficio por violencia familiar. Mientras tanto, el Gobierno argentino insiste en que su vínculo con Cerimedo terminó en 2023.

Entre las declaraciones actuales del consultor y sus propios antecedentes públicos sobre el uso de trolls y bots, el caso expone una tensión que excede lo judicial. Lo que está en juego es cómo operan estas herramientas de manipulación algorítmica en el ecosistema digital actual, y qué margen de credibilidad le queda a quien las reivindicó en el pasado y ahora las niega.

En palabras del periodista Hugo Alconada Mon, en un análisis publicado por El País: “Quizá ahí esté la verdadera historia del caso Cerimedo. No la de un consultor argentino que terminó detenido en Bolivia, sino la de una nueva clase de operadores latinoamericanos que aprendieron que para ejercer poder no hace falta ganar una elección, ocupar un cargo público o firmar decretos. Alcanza tener acceso e influencia sobre el hombre que gobierna”.

Con información de El País/Ámbito/Chequeado/eldiario.net