
TEHERÁN, 26 de agosto de 2026.- La situación en la vía marítima de Ormuz no ha sido solucionada, según desmintió recientemente el gobierno iraní. Las autoridades del país persa contradijeron de este modo las declaraciones emitidas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Sin embargo, la tensión geopolítica en la región sigue escalando de manera significativa.
Declaraciones sobre el estrecho de Ormuz y estrategia propagandística
El viceministro de Exteriores iraní, Kazem Garibabadi, cuestionó la veracidad de los anuncios norteamericanos durante su intervención en la televisión estatal. Además, se preguntó por qué los buques comerciales continúan sin transitar por el paso si las supuestas labores de limpieza ya concluyeron. En consecuencia, el diplomático calificó la versión de Washington como una simple estrategia propagandística.
Por otra parte, Irán advirtió que cualquier embarcación militar estadounidense que ingrese al canal marítimo se convertirá en un blanco fácil. Las condiciones planteadas por Teherán para permitir nuevamente el tráfico internacional exigen el cese definitivo de las hostilidades bélicas y el levantamiento total del bloqueo contra sus puertos y buques.
Reacción de Estados Unidos y control de la vía
Por su parte, el mandatario estadounidense sostuvo que las fuerzas armadas retiraron los explosivos de las aguas internacionales. Asimismo, emitió una severa advertencia en su red social Truth Social contra cualquier intento de reintroducir minas en la zona. No obstante, el paso permanece cerrado desde mediados de julio como consecuencia de los enfrentamientos armados y las sanciones impuestas.
Mientras tanto, la República Islámica busca cobrar tasas por servicios de navegación y seguridad, algo que la Casa Blanca rechaza rotundamente. En paralelo, las negociaciones con Omán avanzan para establecer un corredor conjunto de tránsito y desminado en el estrecho de Ormuz, consolidando un punto crítico para el suministro energético global.
Con información de EFE
