
BUENOS AIRES, 4 de agosto de 2026.- El paro de prácticos sumó este lunes un nuevo capítulo. La Prefectura Naval Argentina (PNA) intimó formalmente a 536 profesionales del practicaje y pilotaje para que retomen de inmediato sus funciones, luego de la medida de fuerza que mantiene paralizado el tránsito de más de 140 buques en los puertos argentinos.
La protesta fue iniciada tras la publicación del Decreto 690/2026, que modificó el régimen de practicaje y pilotaje vigente desde hace más de tres décadas y abrió el sector a un esquema de mayor competencia.
Según informó el Gobierno, la interrupción del servicio afecta el movimiento de embarcaciones que transportan granos, combustibles, insumos energéticos y otras mercaderías destinadas al comercio exterior.
La Prefectura advirtió sobre posibles sanciones
Ante la continuidad del conflicto, la Prefectura notificó individualmente a los 536 prácticos para que se pongan nuevamente a disposición del servicio.
Desde la fuerza señalaron que quienes mantengan la interrupción de las tareas podrán afrontar sumarios administrativos y denuncias penales por presunto entorpecimiento del transporte por agua y por eventuales riesgos para la seguridad de la navegación.
Las penas previstas para esos delitos pueden alcanzar hasta ocho años de prisión, según indicó el Gobierno.
¿Qué cambia el Decreto 690/2026?
El conflicto comenzó luego de la entrada en vigencia del Decreto 690/2026, impulsado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, encabezado por Federico Sturzenegger.
La norma derogó el régimen establecido en 1991 e introdujo una profunda reforma del sistema de practicaje y pilotaje.
Entre las principales modificaciones se destacan:
- Creación de un registro público de prácticos administrado por la Prefectura Naval.
- Eliminación de restricciones para ingresar a la actividad.
- Libertad para que los usuarios elijan a los prestadores.
- Posibilidad de que la Agencia Nacional de Puertos y Navegación establezca topes tarifarios.
- Publicación obligatoria de los costos del servicio.
- Eliminación de la división por tramos geográficos que obligaba a cambiar de práctico durante un mismo recorrido.
- Flexibilización de los traslados del personal.
- Ampliación de las exenciones para determinados buques.
Frente a estas modificaciones, las asociaciones de prácticos resolvieron un paro por tiempo indeterminado hasta que el Gobierno suspenda o deje sin efecto la norma.
El paro de prácticos afecta al comercio exterior
Los prácticos cumplen una función esencial para la navegación comercial, ya que asesoran a los capitanes durante las maniobras de ingreso y salida de los puertos.
Como consecuencia del conflicto, al menos 140 embarcaciones permanecen sin poder operar.
El decreto también prevé que, en situaciones excepcionales, la Prefectura Naval pueda prestar directamente los servicios de practicaje y pilotaje.
Además, autoriza a requerir la colaboración de la Armada Argentina y habilita temporalmente a capitanes con certificado de conocimiento de zona para desempeñar esas tareas cuando existan situaciones de crisis.
El Gobierno cuestionó el costo del servicio
Desde el Gobierno sostienen que el régimen anterior mantenía un mercado con escasa competencia y costos significativamente superiores a los registrados en otros países.
Fuentes oficiales afirmaron que el practicaje de un solo buque que navega por el río Paraná cuesta entre 50.000 y 100.000 dólares.
También señalaron que un servicio para un buque Panamax en el Río de la Plata ronda los 16.903 dólares, frente a valores cercanos a los 4.500 dólares en puertos de Estados Unidos y Polonia.
Según la administración nacional, esas diferencias responden a un sistema con fuertes barreras de ingreso y exigencias regulatorias que dificultaban la incorporación de nuevos prestadores.
Las empresas alertan por pérdidas millonarias
El Centro de Navegación advirtió que la paralización ya provocó la cancelación de operaciones previstas en puertos argentinos y el desvío de buques hacia Montevideo y terminales del sur de Brasil.
La entidad aseguró que la situación afecta a los puertos de La Plata, Dock Sud, Buenos Aires, Zárate-Campana, Bahía Blanca, Quequén y las terminales del Up River.
Además, sostuvo que la congestión genera pérdidas millonarias por incumplimientos contractuales, mayores costos logísticos y demora en las exportaciones.
Por su parte, la Cámara Argentina de Energía (CADE) informó que las operaciones portuarias vinculadas con la distribución de combustibles permanecen momentáneamente interrumpidas en puertos como Campana, Dock Sud, Arroyo Seco, Bahía Blanca y San Lorenzo, además de Caleta Córdova, en Chubut.
Con información de NA/La Nación
