
BÉLGICA, 26 de mayo de 2026.- El horror llegó en horario de entrada a clases. Un accidente ferroviario en Bélgica sacudió este martes la localidad de Buggenhout cuando un minibús con siete niños a bordo cruzó un paso a nivel con la barrera cerrada y fue embestido por un tren de pasajeros. El saldo: al menos cuatro muertos.
El accidente ferroviario en Bélgica que conmovió a Buggenhout
El impacto ocurrió alrededor de las 8:15 hora local. Según la portavoz de la policía federal, An Berger, el minibús circulaba por una vía paralela a la línea ferroviaria. En un momento dado, el conductor intentó girar a la izquierda para cruzar las vías. El tren no pudo frenar a tiempo.
Entre las víctimas confirmadas hay dos de los siete menores que viajaban en el vehículo. También murieron el conductor del minibús y el adulto acompañante. Así lo confirmó el ministro federal de Movilidad, Jean-Luc Crucke, en declaraciones a la cadena RTL.
La magnitud del accidente movilizó de inmediato a las autoridades. El alcalde de Buggenhout, Geert Hermans, se trasladó al lugar para coordinar la investigación. Por su parte, una portavoz del ayuntamiento explicó a EFE que las familias serán notificadas antes de que se haga pública la identidad de los fallecidos. Los heridos son atendidos en un colegio cercano habilitado como centro de asistencia.
Una comunidad en estado de shock
No obstante la rápida respuesta institucional, Buggenhout quedó paralizada por la tragedia. El hecho de que entre los muertos haya menores de edad profundiza el impacto en esta pequeña localidad del norte de Bélgica.
En este sentido, la policía federal abrió una investigación para determinar qué llevó al conductor a cruzar el paso a nivel con la barrera cerrada. Las autoridades evalúan si hubo error humano, falla mecánica o algún otro factor.
Asimismo, el caso reactiva el debate sobre la seguridad en los pasos a nivel belgas. La densa red ferroviaria del país ha registrado incidentes similares en años recientes, lo que genera presión sobre las autoridades para reforzar los controles.
Bajo esta premisa, el Gobierno deberá dar respuestas a una comunidad que esta mañana despidió a sus hijos hacia la escuela sin imaginar que el accidente ferroviario en Bélgica marcaría a Buggenhout para siempre.
Con EFE
