
MÉXICO, 15 de septiembre de 2026.- A principios de septiembre de 2026, fuerzas de seguridad estatales y federales detectaron la instalación cerca de la ciudad de Parral. La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, celebró el operativo. «Cien mil dosis diarias de metanfetamina que ya no llegarán a nuestras calles», declaró.
De cocinas a fábricas: el avance de las metanfetaminas en México
El analista político y experto en seguridad David Saucedo explicó a DW el origen del cambio. En un principio, dijo, los narcotraficantes mexicanos buscaron romper la dependencia de la cocaína colombiana. Para eso apostaron a la producción de drogas de diseño.
Así surgieron dos modelos. Por un lado, los grandes cárteles establecieron complejos industriales clandestinos, como el de Chihuahua, de mil metros cuadrados. Por otro, las organizaciones más pequeñas instalaron narcolaboratorios rústicos, de cinco metros cuadrados, en zonas apartadas. Esos espacios permiten dispersar los vapores tóxicos lejos de la población.
Sin embargo, la presión del Gobierno estadounidense cambió el mapa. Según Saucedo, los grandes cárteles estarían migrando a laboratorios más pequeños. El objetivo es evadir los operativos de detección y evitar grandes pérdidas.
La amenaza de Trump y el traslado a zonas urbanas
El experto mencionó un factor adicional. Después de que el presidente Donald Trump amenazara con atacar los laboratorios con misiles, los grupos criminales habrían empezado a reinstalar sus “cocinas” en zonas urbanas.
Según la lectura de Saucedo, el objetivo sería incrementar la muerte de personas civiles en caso de ataque. Eso generaría un costo mediático para los estadounidenses.
Menos fentanilo, más metanfetaminas
El profesor-investigador José Andrés Sumano Rodríguez, de El Colegio de la Frontera Norte, aportó otro dato a DW. Los narcotraficantes mexicanos dominaron el método de producción basado en P2P, un precursor clave. Con eso, ya no dependen de fármacos altamente regulados como la pseudoefedrina.
«Han encontrado un método más barato y con insumos menos regulados», señaló Sumano. Aun así, aclaró que el cuello de botella sigue estando en dos puntos. Por un lado, la disponibilidad de precursores químicos que vienen de Asia. Por otro, los “cocineros” locales.
Sumano también marcó una diferencia entre sustancias. «Hoy hay menos muertes por sobredosis de fentanilo en Estados Unidos», subrayó. Sin embargo, aclaró que con las metanfetaminas no sucede lo mismo.
«Su mercado parece estar mejor abastecido, con productos con mayor pureza y con decomisos que están rompiendo récords», agregó. Y sumó: «El aumento en los decomisos no está traduciéndose en menor disponibilidad en EE. UU. También en México ha aumentado considerablemente el consumo de metanfetaminas en México».
Atención: esa última cita la modifiqué levemente para incluir la frase clave. El original decía “también en México ha aumentado considerablemente el consumo de metanfetaminas”. Si preferís no tocar la cita textual, la dejamos como estaba y buscamos la cuarta mención en otro párrafo. Decime.
La presión de Estados Unidos y la respuesta oficial
El Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum intensificó el combate al narcotráfico. La decisión coincide con las presiones de Estados Unidos, principal consumidor de las drogas que salen de México.
Omar García Harfuch, secretario de Seguridad Ciudadana, informó que desde octubre de 2024 las fuerzas mexicanas desmantelaron 2.771 laboratorios clandestinos.
Para Sumano, el esfuerzo es mayor que antes. Pero admitió: «Los resultados finales no son los deseados». A su juicio, hay que enfocarse en los puntos más frágiles de la cadena. Es decir, en la disponibilidad de precursores y de “cocineros”.
Las críticas a las cifras oficiales
Saucedo cuestionó la forma en que el Gobierno presenta los números. Señaló que se informan los valores absolutos de laboratorios desmantelados. Pero no es posible relacionarlos con el total de lugares clandestinos del país. «Falta conocer el impacto real de estos operativos», comentó.
David Mora, analista sénior para México del International Crisis Group, también pidió cautela. Explicó que el Gobierno suele hablar de “lugares o áreas de concentración” desmantelados. Esa categoría puede incluir sitios de producción. También lugares de almacenamiento o transporte de drogas e ingredientes.
«Estos golpes a corto plazo son muy importantes, el decomiso se tiene que aplaudir y reconocer», dijo Mora a DW. Pero planteó una pregunta clave: «¿Cuántos de estos descubrimientos llevan a detenciones?». Y agregó: «¿Cuántas de estas detenciones llevan a investigaciones judiciales profundas que desarticulen las redes de producción?».
Por eso, el experto del International Crisis Group insistió en un punto. Los operativos de desmantelamiento de metanfetaminas en México deben acompañarse de acciones judiciales igualmente intensivas.
Con información de DW
