La nueva amenaza hutí en Bab el-Mandeb pone en jaque al comercio global y arriesga reactivar la guerra en Yemen

Mapa geopolítico del estrecho con la amenaza en Bab el-Mandeb al tráfico marítimo
Bab el-Mandeb, en el extremo sur de la península arábiga, es la puerta de entrada al mar Rojo, por donde suele transitar alrededor del 12% del comercio mundial. Una cuarta parte del comercio mundial de contenedores transita por este estrecho de 32 kilómetros (20 millas) de ancho, que conecta con el canal de Suez. Los hutíes ya demostraron su capacidad para interrumpir el tráfico marítimo en la zona al atacar barcos durante meses en el marco de la guerra entre Israel y Hamás en Gaza, con más de 100 embarcaciones atacadas. (Vídeo de AP grabado por Bassam Hatoum)

EL CAIRO, 23 de julio de 2026.- La reciente amenaza en Bab el-Mandeb lanzada por los rebeldes hutíes de Yemen vuelve a poner en jaque al comercio marítimo y a la economía internacional. El grupo insurgente, respaldado por Irán, advirtió que bloqueará el paso de embarcaciones vinculadas a Arabia Saudita, una acción que ya provocó ataques a petroleros en el mar Rojo y que pone en riesgo directo el suministro de crudo y el tránsito de contenedores en la región.

El grupo rebelde sostiene que la medida responde a una represalia por el bloqueo impuesto por la coalición liderada por Riad y por un reciente ataque aéreo contra el aeropuerto internacional de Saná. No obstante, analistas internacionales advierten que la maniobra otorga a Teherán un punto de presión estratégico en momentos de alta tensión regional, al tiempo que arriesga reactivar la guerra civil yemení, cuyos combates principales permanecían pausados desde la tregua de 2022.

Consecuencias de la amenaza en Bab el-Mandeb para la economía

El estrecho, ubicado en el extremo sur de la península arábiga, conecta el mar Rojo con el golfo de Adén. Su relevancia estratégica se ha vuelto aún más crítica en los últimos meses: ante las interrupciones en el estrecho de Ormuz causadas por el conflicto con Irán, Arabia Saudita había derivado gran parte de sus exportaciones hacia el mar Rojo, transportando recientemente unos 4 millones de barriles diarios a través del puerto de Yanbu.

De concretarse la amenaza en Bab el-Mandeb, el comercio internacional sufriría un golpe simultáneo en dos de sus rutas de navegación más determinantes.

“Si el estrecho de Bab el-Mandeb se ve sometido a presión al mismo tiempo que el transporte marítimo en el Golfo, se producirán interrupciones en dos de las rutas marítimas más importantes del mundo simultáneamente”, advirtió Clionadh Raleigh, fundador del servicio de monitoreo de conflictos ACLED.

Aunque las navieras internacionales pueden optar por bordear el Cabo de Buena Esperanza en el sur de África —como ocurrió durante el momento más álgido del conflicto en Gaza—, esa alternativa añade entre una y dos semanas de navegación y eleva sustancialmente los costos logísticos y de seguros.

Respuestas militares ante la nueva amenaza en Bab el-Mandeb

Fuentes vinculadas a la dirigencia hutí indicaron que el grupo ha planificado durante meses la interrupción del paso naviero mediante el despliegue de minas navales, embarcaciones con explosivos, drones y abordajes con helicópteros. La estrategia busca replicar el impacto logrado por Irán en Ormuz, donde ataques esporádicos bastaron para paralizar de facto el tránsito debido al alza en las primas de riesgo de las aseguradoras.

Ante este escenario, las autoridades militares saudíes aseguraron que mantendrán la vía fluvial abierta y responderán con firmeza.

  • Posición de Arabia Saudita: El portavoz militar saudí, general de división Turki al-Malki, aseveró que toda amenaza contra la navegación comercial será tratada como un acto de piratería marítima y una violación del derecho internacional.
  • Alternativas energéticas: Riad aún conserva la capacidad de transportar hasta 2,5 millones de barriles diarios hacia Egipto a través del oleoducto SUMED o canalizar 1 millón de barriles a través del Canal de Suez para abastecer al Mediterráneo.
  • Reacción diplomática: Desde Filipinas, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, instó a los hutíes a detener las agresiones, señalando que el grupo está siendo instrumentado por Teherán.

Geopolítica y riesgo de escalada regional

El conflicto actual se enmarca en la prolongada guerra civil yemení iniciada en 2014, cuando los rebeldes tomaron Saná y expulsaron al gobierno al exilio. Tras el reciente intercambio de ataques —que incluyó un bombardeo al aeropuerto de Abha en suelo saudí y denuncias hutíes sobre ofensivas contra sus líderes de regreso de Irán—, la frágil calma lograda en 2022 corre riesgo inminente de colapsar.

Para Ahmed Nagi, analista sénior sobre Yemen en el International Crisis Group, la maniobra excede el ámbito local. “Desde la perspectiva de Irán, abrir nuevos puntos de presión en la región le otorga mayor influencia. Los hutíes proporcionan a Teherán poder de maniobra sobre uno de los puntos estratégicos marítimos más importantes del mundo”, concluyó.

Fuente: AP