
BUENOS AIRES, 26 DE JUNIO DE 2026.- La deuda en pesos que debe administrar el Gobierno argentino afronta este viernes una de las pruebas financieras más exigentes del año. El Tesoro enfrentará vencimientos por alrededor de AR$16,3 billones en una jornada que el mercado sigue de cerca por el volumen involucrado y por la elevada participación de inversores privados.
La subasta no solo pondrá a prueba la capacidad oficial para refinanciar compromisos. También servirá como señal para medir el interés por los instrumentos en moneda local y el margen financiero disponible para las próximas semanas.
Los vencimientos se concentran principalmente en el TZX26 por AR$5,5 billones, el TTJ26 por AR$3,9 billones, el TZV26 por AR$3 billones y el T30J6 por AR$2,8 billones.
En este contexto, distintos informes privados coinciden en señalar que se trata de una licitación especialmente exigente para el Tesoro.
Deuda en pesos: una prueba para el mercado
Desde Facimex Valores sostuvieron que, al analizar los vencimientos a precios constantes, esta aparece como la colocación más desafiante desde diciembre.
La diferencia respecto de aquel momento está en la composición de los tenedores. Según el informe, luego de los canjes realizados durante las últimas semanas, quedó una proporción elevada de títulos en manos privadas.
Incluso, la firma consideró que si se observan únicamente los compromisos del sector privado, la subasta de este viernes podría ubicarse entre las más exigentes de los últimos años.
Portfolio Personal Inversiones estimó que los vencimientos en manos privadas alcanzan los AR$ 15,7 billones. Ese dato explica parte de la atención que genera el resultado del proceso.
¿Cuánto rollover espera el mercado?
No obstante, algunas consultoras mantienen una visión menos exigente sobre el escenario.
Desde Max Capital señalaron que, aunque el monto luce elevado, existe liquidez disponible que podría facilitar una renovación significativa.
Según el reporte, la liquidez estacionada en el Banco Central ascendía a AR$2,4 billones al 23 de junio. A eso se suma que el Tesoro mantenía depósitos por AR$11,7 billones en la autoridad monetaria, equivalentes al 70% de los vencimientos previstos.
Entre las proyecciones privadas aparecen diferencias respecto del nivel de renovación que podría conseguir el Gobierno.
Delphos Investment no descartó un rollover inferior al 100%. El análisis combina el elevado volumen de vencimientos con una mayor demanda de pesos y una eventual recomposición de liquidez en próximas colocaciones.
Por su parte, Facimex Valores proyectó un escenario más favorable.
La consultora estimó que existen condiciones para alcanzar una renovación cercana al 100%, apoyada en niveles de liquidez considerados cómodos y una relativa estabilidad de las tasas overnight.
¿Qué instrumentos ofrecerá el Tesoro?
Sin embargo, advirtió que la debilidad observada en las curvas en pesos y la reciente suba del tipo de cambio podrían sumar presión sobre el resultado final.
Dentro de la oferta del Tesoro aparecen una Lelink con vencimiento al 31 de agosto (D31G6), un Bonte dollar linked con vencimiento en diciembre de 2028 (TZVD8), una Lecap a noviembre (S13N6), un Bontam a julio de 2027 (TML27) y distintos Boncer con vencimientos entre 2027 y 2028.
Asimismo, el menú incorpora un instrumento dual CER–TAMAR con vencimiento en diciembre de 2029.
En paralelo, el Gobierno reabre el bono en dólares AO28 con un tope inicial de emisión de US$266 millones y posibilidad de ampliación hasta US$366 millones en una segunda vuelta.
Si ese objetivo se completa, los depósitos oficiales en dólares dentro del Banco Central podrían acercarse a US$4.000 millones. Ese monto equivale al 88% de los vencimientos de globales y bonares previstos para el 9 de julio.
El resultado de esta operación será observado como uno de los indicadores más relevantes para medir el nivel de confianza del mercado y la capacidad oficial para seguir administrando la deuda en pesos durante el segundo semestre.
Con Bloomberg
