La Cámara le marcó la cancha a Ojeda: 24 horas para cerrar el conflicto

El juez Raúl Horacio Ojeda, figura central del conflicto donde Ojeda frena reforma laboral ante la presión de la Cámara Federal.
Raúl Horacio Ojeda, titular del juzgado del Trabajo N63

BUENOS AIRES, 5 de mayo de 2026.- Mientras Ojeda frena reforma laboral, la Cámara perdió la paciencia. La Sala IV de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal le ordenó al juez laboral Raúl Horacio Ojeda remitir el expediente en 24 horas. Con habilitación de días y horas inhábiles. Sin margen de maniobra.

El tribunal no llegó a esta instancia por casualidad. Ya el 28 de abril había ordenado el traslado de la causa al fuero federal. Ojeda ignoró esa resolución y no envió las actuaciones. No obstante, la Cámara no dejó pasar el desacato y volvió a intervenir con una orden directa.

En este sentido, el texto del fallo es categórico: la discusión sobre la competencia “se encuentra definitivamente resuelta”. El fuero laboral quedó afuera. La causa de la CGT contra la ley de reforma laboral se tramitará en el contencioso administrativo federal.

Ojeda frena reforma laboral: la estrategia del Gobierno para revertirla

Detrás del traslado de fuero hay una ofensiva jurídica coordinada. La Procuración del Tesoro de la Nación, bajo la conducción de Sebastián Amerio, fue el motor de esa estrategia. Planteó la inhibitoria, apeló la cautelar y cuestionó el trámite en la justicia del Trabajo.

Por su parte, el Ministerio de Capital Humano solicitó formalmente el levantamiento de la medida cautelar que Ojeda dictó en marzo. Esa cautelar había suspendido más de 80 artículos de la ley. Fue uno de los primeros reveses judiciales para el Gobierno de Milei.

Asimismo, la Procuración objetó la exclusión del organismo del patrocinio en la causa laboral. Cuestionó el rechazo de planteos de nulidad y la negativa del juez a remitir el expediente. Fuentes oficiales lo resumieron así: “Se trabaja para asegurar la implementación de una ley debatida y sancionada por el Congreso”.

El ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, también intervino en la ofensiva. El objetivo era claro: sacar la causa del fuero laboral, donde históricamente los sindicatos tienen mayor receptividad.

El origen: la cautelar de la CGT

El conflicto nació cuando la CGT cuestionó la constitucionalidad de la reforma laboral. Ojeda hizo lugar al planteo y suspendió más de 80 artículos de la norma. Encendió las alarmas en la Casa Rosada.

Bajo esta premisa, el Gobierno desplegó su estrategia en dos frentes. Por un lado, apeló la cautelar. Por otro, planteó la inhibitoria para forzar el cambio de fuero. El fallo del 28 de abril le dio la razón en el segundo frente.

La Cámara determinó que el caso excedía el derecho laboral clásico. Involucra la validez de una ley del Congreso y la actuación del Estado Nacional. Eso justificó el traslado al fuero contencioso administrativo federal.

Qué viene después

Si Ojeda cumple la orden en plazo, la causa quedará radicada en el juzgado contencioso administrativo federal N° 12. Ese tribunal analizará la cuestión de fondo: si los artículos cuestionados se ajustan a la Constitución.

En paralelo, el conflicto podría escalar hacia la Corte Suprema. El máximo tribunal aparece como árbitro final de una disputa que mezcla lo jurídico con lo político.

No obstante, el dato central ya está fijado. Con la orden que Ojeda frena reforma laboral en el fuero laboral, el Gobierno logró mover el tablero hacia un terreno más favorable. La discusión de fondo se dará en el fuero federal, lejos del ámbito donde la CGT había conseguido su mayor victoria.