Alemania: empleos y defensa en riesgo sin EEUU

Despegue en la base aérea de Ramstein, epicentro donde las bases de EEUU impactan en Alemania militar y económicamente.
Un avión de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos despega de la base aérea de Ramstein, cerca de Landstuhl, Alemania. EFE/EPA/Ronald Wittek

BERLÍN, 3 de mayo de 2026.- El anuncio llegó desde Washington y sacudió al corazón de Europa. Las bases de EEUU impactan en Alemania de una manera que va mucho más allá de lo militar: sostienen empleos, dinamizan economías regionales y forman parte del tejido cotidiano de ciudades enteras. El Pentágono confirmó la retirada de unos 5.000 soldados, y el presidente Donald Trump advirtió que serán “muchos más”. La inquietud no tardó en instalarse.

Las bases de EEUU impactan en Alemania: entre la defensa y la economía

Con más de 36.000 soldados desplegados, Alemania es el país con mayor presencia militar estadounidense fuera de EE. UU., solo superada por Japón, que concentra unos 54.000 efectivos. En total, el país centroeuropeo alberga unas 40 instalaciones militares, aunque las de mayor peso son aproximadamente una decena, ubicadas principalmente en el sur y suroeste del territorio.

La base aérea de Ramstein, en Renania-Palatinado, es la más grande de las fuerzas aéreas estadounidenses fuera de su territorio. No obstante, su relevancia excede lo logístico: desde allí se coordinan operaciones con drones en Oriente Medio y funciona el cuartel general del Mando Aéreo Aliado de la OTAN desde 1974.

Por su parte, Stuttgart aloja la sede del Mando Europeo (EUCOM) y del Mando para África (AFRICOM). Landstuhl, también en Renania-Palatinado, cuenta con el mayor hospital militar estadounidense fuera de EE. UU. Cerca de Grafenwöhr, en Baviera, se encuentra el campo de entrenamiento más grande del ejército norteamericano en suelo extranjero.

Asimismo, según la cadena pública ARD, en la base de Büchel se estiman unas 20 armas nucleares tácticas, aunque ese dato no es oficial.

Miles de empleos en riesgo ante el anuncio de retirada

La dimensión económica del repliegue preocupa tanto como la estratégica. En Ramstein, el alcalde Ralf Hechler estimó que la presencia militar estadounidense genera más de 2.000 millones de dólares por año fiscal. Andreas Hausmann, dueño del restaurante Big Emma en ese municipio de unos 18.000 habitantes, fue más directo: cada puesto de trabajo en la localidad depende, directa o indirectamente, de la base.

Bajo esta premisa, el impacto de un retiro parcial podría ser devastador para comunidades enteras. Todavía se desconoce con precisión qué regiones serán las más afectadas. Medios como CBS News y The Washington Post señalaron que Washington planea retirar en los próximos seis a doce meses una brigada completa ya desplegada y un batallón de fuego de largo alcance que debía llegar este año.

El primer ministro saliente de Renania-Palatinado, Alexander Schweitzer, pidió cautela. En este sentido, recalcó que la presencia de las tropas “no es solo una cuestión de política de seguridad”, sino también “de política económica”. Los indicios, señaló, apuntan a que Grafenwöhr, en Baviera, podría ser uno de los puntos afectados.

En definitiva, las bases de EEUU impactan en Alemania en una red de relaciones militares, logísticas y económicas que el país centroeuropeo difícilmente puede desarticular de un día para otro. El debate recién empieza.

Con EFE