Petróleo en caída, bolsas en alza: Irán abrió el estrecho de Ormuz

Buques cisterna atravesando el estrecho de Ormuz tras la reapertura anunciada por Irán, petróleo estrecho Ormuz
Personas trabajando en la Bolsa de Valores de Nueva York, el lunes 13 de abril de 2026. (Foto AP/Seth Wenig)

NUEVA YORK, 17 de abril de 2026.- La reapertura del estrecho de Ormuz al tráfico comercial de petróleo desató una jornada histórica en los mercados financieros globales. Irán anunció el viernes que el paso quedaba completamente abierto para los buques cisterna que transportan crudo desde el Golfo Pérsico. La respuesta fue inmediata: el precio del petróleo se desplomó casi un 10% y Wall Street alcanzó un nuevo máximo histórico.

El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, publicó en X que el tránsito de buques comerciales por el estrecho quedaba “completamente abierto”, en el marco del aparente mantenimiento del alto el fuego en el Líbano. Araghchi aclaró que la reapertura se extendería durante el resto del período del cese del fuego. Los mercados no esperaron más señales.

El precio del barril de crudo de referencia estadounidense cayó un 9,4%, hasta los 82,59 dólares. El crudo Brent, de referencia internacional, retrocedió un 9,1% y cerró en 90,38 dólares por barril. Ambos precios volvieron así a los niveles registrados en los primeros días de la guerra con Irán. Aun así, el Brent se mantiene por encima de los 70 dólares anteriores al conflicto, lo que indica que los mercados todavía conservan cierta cautela.

El rebote de Wall Street

El S&P 500 subió un 1,2% y cerró en los 7.126,06 puntos, alcanzando un nuevo máximo histórico. Fue su tercera semana consecutiva de fuertes ganancias, la racha más larga desde Halloween. El Dow Jones llegó a dispararse hasta 1.100 puntos durante la jornada, aunque moderó su avance y cerró con una suba de 868,71 puntos, un 1,8%, hasta los 49.447,43. El Nasdaq Composite ganó un 1,5% y terminó en los 24.468,48 puntos.

Las empresas con altos costos de combustible lideraron las subas. United Airlines trepó un 7,1% y Southwest Airlines un 5,1%. Un día antes, el director de la Agencia Internacional de Energía había advertido que Europa contaba con reservas de combustible para aviones para apenas unas seis semanas. Las compañías de cruceros también se beneficiaron: Royal Caribbean Group avanzó un 7,3% y Carnival un 7%.

El sector inmobiliario y el automotriz también recibieron el impulso. La constructora FirstSource subió un 5,5% y PulteGroup ganó un 5%, ante la expectativa de que una caída sostenida del petróleo convenza a la Reserva Federal de reanudar sus recortes de tasas de interés. El rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años bajó al 4,24% desde el 4,32% del jueves. Carvana escaló un 7% porque tasas más bajas pueden atraer compradores de autos. La nota negativa de la jornada fue Netflix, que cayó un 9,7% a pesar de superar las expectativas de ganancias, luego de no elevar su previsión de crecimiento de ingresos para el año completo.

La señal más clara de optimismo, pero con reservas

La bolsa estadounidense acumula una recuperación de más del 12% desde que tocó fondo a finales de marzo. El motor fue la esperanza de que Estados Unidos e Irán puedan evitar el peor escenario económico posible. La reapertura del estrecho es, hasta ahora, la señal más concreta de ese optimismo.

No obstante, la cautela persiste. En varias ocasiones desde el inicio de la guerra, el optimismo en Wall Street se transformó rápidamente en dudas sobre un posible fin del conflicto, generando fluctuaciones bruscas en acciones, bonos y petróleo. Esta vez tampoco faltaron señales contradictorias: minutos después del anuncio iraní, Trump publicó en sus redes que el bloqueo naval estadounidense a los puertos de Irán se mantiene vigente hasta que ambas partes alcancen un acuerdo formal. Sin embargo, también sugirió que el proceso debería avanzar con rapidez, ya que la mayoría de los puntos ya están negociados.

El jueves por la noche, Trump había declarado que la guerra “debería terminar muy pronto”. Los mercados europeos reaccionaron con alzas tras el anuncio iraní: el CAC 40 francés subió un 2% y el DAX alemán un 2,3%. En Asia, donde la sesión había cerrado antes del anuncio, los índices registraron pérdidas: el Nikkei 225 de Japón perdió un 1,8% y el Hang Seng de Hong Kong cayó un 0,9%.

Un flujo de petróleo más libre podría aliviar la presión sobre los precios de la gasolina, los alimentos y todo tipo de productos transportados en vehículos. A largo plazo, también podría ayudar a reducir las tasas de interés de tarjetas de crédito e hipotecas. La reapertura del petróleo estrecho Ormuz es, por ahora, la mejor noticia que los mercados globales recibieron desde que comenzó el conflicto.