
DUBAI, Emiratos Árabes Unidos, 8 de abril de 2026.- La tregua en Irán llegó el miércoles tras semanas de escalada. Irán, Estados Unidos e Israel alcanzaron un alto el fuego de dos semanas después de que Trump retirara sus amenazas de destruir la civilización iraní.
No obstante, la calma fue frágil desde el primer momento. Surgieron dudas sobre los términos del acuerdo, ya que Irán insistía en cobrar peajes en el estrecho de Ormuz y continuar enriqueciendo uranio. Trump respondió sugiriendo que buques de guerra estadounidenses estarían “merodeando” por la vía marítima.
Tregua en Irán: términos contradictorios y tensión en las calles
Trump afirmó inicialmente que Irán había presentado un plan viable de 10 puntos. Sin embargo, horas después lo calificó de fraudulento sin dar más detalles. Por su parte, Israel respaldó el alto el fuego, pero aclaró que no detendrá sus operaciones contra Hezbolá en el Líbano. Esto contradijo las declaraciones de Pakistán, mediador clave, que aseguró que la tregua incluía los combates en territorio libanés.
El ejército israelí confirmó que “continúa los combates y las operaciones terrestres” contra Hezbolá. Pakistán anunció además que las conversaciones para consolidar un plan de paz comenzarían en Islamabad el viernes.
En las calles de Teherán, la reacción fue de ira. Manifestantes progubernamentales gritaron “¡Muerte a Estados Unidos, muerte a Israel, muerte a los que transigen!” y quemaron banderas de ambos países. Los cánticos reflejaron la postura de los sectores más intransigentes, que se preparaban para lo que muchos consideraban una batalla apocalíptica.
El estrecho de Ormuz y las preguntas sin respuesta
El canciller iraní Abbas Araghchi declaró que el paso por el estrecho estaría permitido bajo control militar iraní. No quedó claro si eso significaba una reapertura completa de la vía marítima. Según un funcionario regional, el plan permite que Irán y Omán cobren tasas a los barcos que transiten por allí, con fondos destinados a la reconstrucción iraní.
Asimismo, eso trastocaría décadas de libre tránsito internacional y difícilmente será aceptable para los estados árabes del Golfo. “Se ganará mucho dinero. Irán puede comenzar el proceso de reconstrucción”, escribió Trump en redes sociales.
Bajo esta premisa, quedan sin resolver cuestiones centrales: el destino del programa nuclear iraní, sus misiles balísticos y sus aliados regionales. Irán también exige la retirada de fuerzas estadounidenses de la región, el levantamiento de sanciones y la liberación de activos congelados. Propuestas que, en principio, resultan inviables para Washington.
Los mercados reaccionaron con optimismo. Los precios del petróleo cayeron y las bolsas asiáticas subieron al conocerse el acuerdo. Sin embargo, las alertas de misiles sonaron en Emiratos Árabes Unidos, Israel, Arabia Saudita, Baréin y Kuwait tras el anuncio. Una planta procesadora de gas en Abu Dabi se incendió tras un ataque iraní.
El balance del conflicto es devastador. Más de 1.900 personas han muerto en Irán desde el inicio de la guerra. En Líbano, los muertos superan los 1.500 y un millón han sido desplazados. En Israel fallecieron 23 civiles y 13 militares estadounidenses perdieron la vida.
La tregua en Irán abre una ventana de dos semanas. Lo que ocurra después dependerá de si las partes logran resolver lo que el acuerdo dejó pendiente.
