
BERLÍN, 10 de febrero de 2026.- La corrupción crece en el mundo de forma imparable y ya golpea con fuerza a las democracias más consolidadas. Según el último informe de Transparencia Internacional de 2025, el nivel de integridad global ha caído a su punto más bajo en una década.
El promedio mundial apenas alcanza los 42 puntos sobre 100. Este dato confirma que la gran mayoría de las naciones fracasan al intentar frenar el abuso de poder y el desvío de fondos públicos.
Las democracias pierden la batalla
El dato más preocupante es el retroceso en países que antes se consideraban ejemplares. Estados Unidos ha caído a su peor puntuación histórica con 64 puntos. Otros países como Canadá (75), Reino Unido (70) y Francia (66) también muestran señales de debilidad institucional.
En España, la situación no mejora. El país obtuvo 55 puntos en este último registro, perdiendo un punto frente al año anterior. En Europa occidental, 13 países han empeorado considerablemente sus notas desde 2012, reflejando un estancamiento en las reformas anticorrupción.
El mapa del descontrol y la represión
En el extremo opuesto, los países con mayor inestabilidad política presentan los peores resultados. Sudán del Sur (9), Somalia (9) y Venezuela (10) se mantienen en la cola del índice. La corrupción en estos lugares va de la mano con la represión de la sociedad civil y el silencio forzado.
Por otro lado, Turquía (31), Hungría (40) y Nicaragua (14) destacan como los países que más han descendido en el ranking durante los últimos años, perdiendo gran parte de su transparencia.
El hartazgo de la Generación Z
Esta crisis de valores ha provocado una ola de protestas lideradas por jóvenes. En países como Perú (30) y Serbia (33), la Generación Z ha tomado las calles para exigir cuentas claras. En Nepal y Madagascar, el descontento popular por el abuso de autoridad terminó por derribar a sus gobiernos.
La persecución contra quienes denuncian estos hechos es alarmante. Desde 2012, 150 periodistas han sido asesinados por investigar tramas corruptas fuera de zonas de guerra, lo que demuestra el peligro real de enfrentar al poder.
“[La ausencia de un liderazgo firme en la lucha mundial contra la corrupción debilita la acción internacional y amenaza con reducir la presión para impulsar reformas].”
El futuro de la transparencia global tras el informe 2025
La corrupción crece en el mundo ante la falta de líderes comprometidos con la ética pública. Con el espacio cívico reduciéndose y las democracias en declive, Transparencia Internacional hace un llamamiento urgente para proteger a los denunciantes y restaurar los mecanismos de supervisión independientes antes de que el daño sea irreversible.
