
Washington, 7 de enero de 2026.- La Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, ha planteado una exigencia directa a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. Para poder extraer y comercializar su petróleo, Venezuela debe cumplir con cortar sus relaciones con China, Rusia, Irán y Cuba, según funcionarios citados por la cadena ABC.
La exigencia es clara: Venezuela debe expulsar a esas cuatro naciones. El objetivo de Estados Unidos es convertirse en el único socio petrolero y favorecerse en la venta del crudo pesado venezolano.
Uno de los funcionarios, el secretario de Estado, Marco Rubio, fue más allá. En una sesión privada con legisladores, afirmó que EE.UU. cree tener poder de presión porque las reservas de Venezuela están al máximo. Advirtió que al país caribeño le quedarían solo un par de semanas antes de caer en insolvencia financiera si no logra vender su petróleo.
En una entrevista con ABC News, el senador Roger Wicker confirmó la esencia del plan: el control del petróleo venezolano. Aseguró, sin embargo, que no contempla el despliegue de tropas estadounidenses.
Hasta el momento, el gobierno venezolano, dirigido de forma provisional por Rodríguez, no se ha pronunciado oficialmente sobre esta exigencia de Trump.
Este martes, la tensión escaló en el ámbito regional. Durante una sesión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA), países como Colombia, Chile, México y Brasil condenaron el actuar de EE.UU. Advirtieron que una injerencia de este tipo pone en grave riesgo la soberanía de toda la región.
