Acusan a una oficial de la Policía de la Ciudad de integrar una banda de entraderas vinculada con un homicidio

La Fiscalía pidió llevar a juicio oral a ocho personas acusadas de integrar una banda de entraderas en Coghlan, vinculada con varios robos y el homicidio de un hombre de 74 años. Entre los imputados figura una oficial de la Policía de la Ciudad, señalada por presuntamente utilizar información y recursos de la fuerza para favorecer a la organización.

Dos sospechosos ingresan a una vivienda de Coghlan tras forzar la puerta del garaje con un destornillador, según las imágenes difundidas por la Fiscalía.
Dos de los integrantes de la banda fueron captados por las cámaras de seguridad de una de las propiedades asaltadas en Coghlan, cuando ingresaron forzando la puerta del garage con un destornillador. El análisis de las imágenes de las cámaras de seguridad fue una de las claves para identificar a los imputados. – Foto: Fiscalía de Distrito de los barrios de Saavedra y Núñez.

BUENOS AIRES, 31 de octubre de 2026 (MI PERIÓDICO).- La investigación por la banda de entraderas en Coghlan, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, llegó a una instancia clave. El fiscal José María Campagnoli solicitó llevar a juicio oral a ocho personas acusadas de integrar una organización delictiva vinculada con distintos robos y con la muerte de Osvaldo Héctor Galella, un hombre de 74 años que falleció durante un asalto en su vivienda.

Entraderas en Coghlan: cómo habría operado la oficial de Policía

Entre los imputados figura una oficial de la Policía de la Ciudad, de 31 años, que mantenía una relación de pareja con uno de los acusados. Según el requerimiento fiscal, la mujer habría utilizado de manera ilegal datos, recursos e infraestructura de la fuerza para consultar información sobre los vehículos y las patentes que empleaba la organización.

Esas consultas permitían verificar si las chapas identificatorias figuraban como sustraídas y si los automóviles registraban impedimentos para circular. Para la Fiscalía, ese aporte facilitaba la preparación de los asaltos y reducía el riesgo de detección. La acusación sostiene, además, que la oficial utilizaba esos recursos en beneficio de su pareja.

Entraderas en Coghlan: pruebas reunidas por la Fiscalía para identificar a los integrantes de la banda.
El Toyota Yaris Negro empleado por la banda, captado por una cámara de seguridad. Foto: Fiscalía de Distrito de los barrios de Saavedra y Núñez.

El auxiliar fiscal Agustín Serra presentó el pedido ante el juez Ricardo Rongo, titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional n.º 22. Según la investigación, la organización actuó al menos desde el 14 de julio de 2025.

La Fiscalía describe una estructura con funciones diferenciadas. Algunos integrantes seleccionaban las viviendas y vigilaban los domicilios. Otros ingresaban a las propiedades, ejecutaban los robos o facilitaban las fugas.

Entraderas en Coghlan: el homicidio de Osvaldo Galella

El episodio más grave ocurrió durante la madrugada del 24 de enero de 2026, en una vivienda de la calle Núñez al 4000, en el barrio porteño de Coghlan.

Según la reconstrucción fiscal, alrededor de las 4.30, tres hombres ingresaron a la propiedad después de forzar la reja de una ventana. En el interior dormían Galella y su esposa, de 73 años.

Los asaltantes sorprendieron a la pareja y la golpearon para exigirle dinero. Galella intentó defender a su esposa, pero dos de los atacantes lo redujeron y lo ataron. Mientras tanto, un tercer hombre le tapó la boca y golpeó a la mujer para que revelara dónde guardaban sus pertenencias.

En medio del asalto, Galella se descompensó y murió. El Cuerpo Médico Forense determinó que la causa del fallecimiento fue una cardiopatía hipertrófica e isquémica con congestión pulmonar.

La mujer pidió ayuda para su marido, pero, según la acusación, los delincuentes continuaron con el robo. Se llevaron dinero en efectivo, joyas y el teléfono celular de la víctima.

Investigación por las entraderas en Coghlan: imágenes incorporadas por la Fiscalía para identificar a los imputados.
Listado con direcciones de propiedades “marcadas” por la organización, secuestrada en uno de los vehículos secuestrados. Foto: Fiscalía de Distrito de los barrios de Saavedra y Núñez.

La vigilancia previa y la preparación del asalto

La Fiscalía también atribuyó tareas de vigilancia a otros dos integrantes del grupo. Según el requerimiento, ambos observaron la vivienda y sus alrededores durante los días previos y en la madrugada del asalto.

Su función consistía en controlar los movimientos de la zona y alertar a quienes ingresarían al domicilio. La investigación sostiene que esa tarea permitió coordinar el ataque.

Entraderas en Coghlan: Cómo operaba la organización investigada

La Fiscalía describió una estructura que distribuía las tareas antes, durante y después de cada robo. Sus integrantes seleccionaban las viviendas y vigilaban los movimientos de sus ocupantes para determinar cuándo podían ingresar.

Una vez elegido el objetivo, algunos sospechosos forzaban rejas, puertas o ventanas. Otros permanecían en las inmediaciones, a bordo de los vehículos que utilizaba el grupo, para controlar la zona y facilitar la fuga.

Dentro de las casas, según el requerimiento, los asaltantes amenazaban y golpeaban a las víctimas. En distintos episodios también las ataban para obligarlas a entregar dinero, joyas y otros objetos de valor.

La organización utilizaba vehículos con patentes removidas o reemplazadas por identificaciones sustraídas de automóviles similares. Con esa maniobra buscaba dificultar la identificación de los rodados y evitar controles policiales.

Entre los vehículos mencionados en la investigación figuran un Renault Sandero, un Toyota Corolla, un Peugeot 208, un Chevrolet Spin, un Fiat Grand Siena, un Fiat Cronos y un Toyota Yaris.

Según la Fiscalía, el grupo utilizó un Toyota Yaris durante el asalto en el que murió Galella. El vehículo había sido robado en Haedo, partido de Morón, el 16 de septiembre de 2025.

La acusación sostiene que los sospechosos circulaban con chapas identificatorias sustraídas ese mismo día de otro automóvil similar en el barrio porteño de Vélez Sarsfield.

Los otros robos atribuidos a la banda

La investigación por el homicidio permitió relacionar ese episodio con otros asaltos que presentaban características similares. La Fiscalía ubicó hechos atribuidos a la organización en Coghlan, Villa del Parque, Villa Devoto y Liniers.

El primer episodio mencionado ocurrió el 14 de julio de 2025 en Estomba al 3100, en Coghlan. Según la acusación, varios hombres intentaron ingresar a una vivienda, pero no lo consiguieron. Luego entraron en otra propiedad de la misma cuadra.

Allí redujeron a una mujer y a su sobrino de 16 años. Los ataron con precintos y los encerraron en un baño. Antes de escapar, sustrajeron dinero, joyas, documentos y otros objetos.

Otro de los hechos investigados ocurrió el 8 de septiembre de 2025 en Ricardo Gutiérrez al 2600, en Villa del Parque. La Fiscalía atribuyó a integrantes del grupo el ingreso a una casa, donde golpearon al hombre que se encontraba en el lugar.

Los asaltantes se llevaron computadoras, joyas, dinero, perfumes, dispositivos electrónicos y otros elementos.

El 29 de septiembre, la organización habría cometido otra entradera en una vivienda de Asunción al 3700, en Villa Devoto. En ese episodio, una mujer y su hija estaban en la cocina cuando los delincuentes las sorprendieron, golpearon y ataron.

Cuando el hombre de la familia llegó al domicilio, los asaltantes también lo redujeron y lo llevaron a una habitación. Permanecieron aproximadamente una hora y media en la propiedad. Después escaparon con computadoras, teléfonos celulares y dinero en pesos, dólares y euros.

Nuevos ataques en Coghlan y Liniers

El 21 de octubre de 2025, según el requerimiento, los integrantes del grupo intentaron ingresar a dos viviendas de Coghlan. Finalmente, lograron entrar en otra propiedad de la calle Conde al 3200.

Para acceder, forzaron la puerta del garaje con un destornillador. Allí redujeron a la empleada doméstica y al propietario, a quien golpearon para exigirle dinero.

El último episodio que detalla la Fiscalía ocurrió durante la madrugada del 24 de octubre de 2025, en una vivienda de Ventura Bosch al 6000, en Liniers.

Una mujer de 82 años dormía cuando los asaltantes entraron. La sorprendieron, la ataron y le robaron dinero, un televisor, teléfonos, tabletas, relojes, medicamentos y otros objetos.

Las pruebas reunidas durante la investigación

El análisis de las cámaras de seguridad de las zonas donde ocurrieron los robos y el hallazgo de un teléfono celular que uno de los sospechosos habría olvidado durante el asalto de Villa Devoto aportaron elementos para identificar a los investigados y reconstruir los movimientos de los vehículos.

Durante los allanamientos, los investigadores también secuestraron armas de fuego. En una vivienda que la oficial compartía con su pareja encontraron una pistola Sig Sauer calibre 9 milímetros.

En poder de otro de los imputados hallaron un revólver Smith & Wesson calibre .32 largo.

El pedido para llevar a los ocho acusados a juicio

La Fiscalía atribuyó a los ocho imputados distintos grados de participación en los hechos. Según la acusación, dos de ellos cumplían funciones de jefes u organizadores de la estructura.

Los restantes habrían intervenido en tareas de vigilancia, conducción de vehículos, ingreso a las viviendas, apoyo logístico y consultas de información policial.

El requerimiento contempla acusaciones por asociación ilícita, robos agravados, encubrimiento y distintas formas de participación en el homicidio de Galella, entre otras figuras penales. La Fiscalía asignó calificaciones y responsabilidades específicas a cada imputado.

El 7 de octubre de 2026, el Ministerio Público Fiscal presentó la solicitud de elevación a juicio. Ahora el juzgado deberá resolver si acepta el pedido y dispone que los acusados enfrenten un juicio oral.

La responsabilidad penal de cada uno deberá determinarse durante el proceso judicial.

Fuente: Ministerio Público Fiscal de la Nación