Los soldados salvadoreños en Haití recorrieron sectores de Puerto Príncipe con vehículos blindados y apoyo de helicópteros. El despliegue forma parte de la búsqueda de cuatro militares desaparecidos tras una emboscada.

REDACCIÓN MI PERIÓDICO, 31 de octubre de 2026.- Los soldados salvadoreños en Haití ampliaron su presencia en Puerto Príncipe con un despliegue de alrededor de 2.000 efectivos, mientras continúa la búsqueda de cuatro técnicos militares desaparecidos después de una emboscada de pandillas. La operación también quedó vinculada a una conversación telefónica entre los presidentes Nayib Bukele y Donald Trump, según informó el medio estadounidense Axios.
De acuerdo con ese medio, Bukele llamó al mandatario estadounidense el martes 27 de octubre para asegurarse de que Washington no se opondría al aumento de la presencia militar salvadoreña en territorio haitiano. Fuentes familiarizadas con la conversación señalaron que Trump respondió: «Hagan lo que tengan que hacer» y expresó sus condolencias por los cuatro militares desaparecidos.
La información sobre esa respuesta corresponde al reporte de Axios y no a una declaración pública de Trump. El contacto entre ambos presidentes se produjo antes de que El Salvador anunciara formalmente la ampliación de su despliegue.
Soldados salvadoreños en Haití: los primeros patrullajes en Puerto Príncipe
Los primeros patrullajes de los nuevos efectivos se realizaron el viernes 30 de octubre en distintos sectores de la capital haitiana. Los recorridos incluyeron la comuna de Tabarre, al noreste de Puerto Príncipe, y las inmediaciones del aeropuerto internacional Toussaint Louverture, en Clercine.
Los militares utilizaron camiones y vehículos blindados, con apoyo de helicópteros, según informó la agencia EFE. La movilización marcó una nueva etapa de la presencia salvadoreña en el país caribeño.
El presidente Bukele difundió imágenes del despliegue y aseguró que la operación no estaba dirigida contra la población haitiana ni constituía una invasión. También sostuvo que el objetivo inmediato era recuperar a los cuatro integrantes de su contingente.
El acuerdo con el Gobierno haitiano y la coordinación internacional
La ampliación de la presencia militar se desarrolla con la aprobación del Gobierno de Haití, bajo un acuerdo bilateral cuyos términos no fueron divulgados públicamente.
La Cancillería salvadoreña informó que Bukele mantuvo una conversación telefónica con el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé. Según el comunicado, ambos abordaron la operación para localizar a los técnicos desaparecidos y la coordinación entre los dos países.
El Salvador ya participaba en la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), el dispositivo internacional autorizado por las Naciones Unidas para contribuir a enfrentar a las organizaciones criminales que operan en Haití.
Sin embargo, todavía no se conoce con precisión cómo se integrará el nuevo contingente salvadoreño a esa fuerza ni cuál será su relación operativa con la Policía Nacional de Haití y los demás participantes internacionales.
La incertidumbre sobre la cadena de mando y las reglas de intervención fue señalada por Reuters. Según fuentes consultadas por esa agencia, el despliegue salvadoreño podría alcanzar un máximo de 2.500 efectivos, aunque las autoridades no detallaron públicamente todos los aspectos de la operación.
La búsqueda de los cuatro militares desaparecidos
El operativo comenzó después del ataque ocurrido el 18 de octubre en la zona de Santo, en Croix-des-Bouquets, en las afueras de Puerto Príncipe.
Los cuatro técnicos de aviación salvadoreños integraban el contingente internacional de seguridad. Viajaban en un vehículo blindado que fue atacado por integrantes de grupos armados. Después de que el vehículo se incendiara, los militares desaparecieron.
La Fuerza de Supresión de Pandillas informó el 25 de octubre que había recibido, a través de una organización humanitaria, restos humanos que podían corresponder a los cuatro integrantes del contingente salvadoreño. Sin embargo, aclaró que no estaba en condiciones de confirmar su identidad.
Posteriormente, Bukele rechazó que esos restos pertenecieran a sus compatriotas. Por lo tanto, no existe una identificación oficial que permita establecer que los cuatro técnicos hayan sido encontrados.
El mandatario salvadoreño había advertido a las pandillas que habría consecuencias si los militares no eran liberados sanos y salvos. También afirmó que la prioridad de la operación era localizarlos y llevarlos de regreso a El Salvador.
El costo de la operación y el papel de Estados Unidos
Reuters informó que Bukele aseguró que El Salvador afronta aproximadamente el 90 % de los costos del despliegue. Esa cifra corresponde a una declaración atribuida al presidente y no a una auditoría independiente de los gastos.
Por su parte, Axios planteó que la operación podría abrir un nuevo escenario de cooperación entre Bukele y el empresario estadounidense Erik Prince, fundador de la compañía militar privada Blackwater. El medio también describió posibles diferencias dentro del Gobierno estadounidense sobre el grado de participación de Washington en una operación de estas características.
Hasta ahora, no se ha divulgado públicamente una estructura de mando completa que permita determinar si las tropas salvadoreñas actuarán bajo la conducción de la GSF o mediante un esquema operativo separado.
Mientras continúa la búsqueda de los cuatro técnicos desaparecidos, el despliegue de alrededor de 2.000 militares coloca a El Salvador en un papel más amplio dentro de la respuesta internacional a la crisis de seguridad haitiana.
