
LA PAZ, BOLIVIA, 9 de agosto de 2026.- La captura de Evo Morales no pudo ejecutarse aún en Bolivia. El expresidente enfrenta procesos por trata de personas, terrorismo y alzamiento armado. Sin embargo, la Policía no ha podido cumplir estas órdenes judiciales. Las autoridades carecen de condiciones para evitar un enfrentamiento con sus seguidores en su bastión político.
Evo Morales permanece en la zona cocalera del Trópico de Cochabamba desde finales de 2024. Desde allí, mantiene un papel contestatario frente a los gobiernos de Luis Arce y de Rodrigo Paz. Por consiguiente, el exmandatario lidera a su sector desde esta región del centro del país.
Captura de Evo Morales: razones que impiden el operativo
La Fiscalía de Tarija inició una investigación contra el exmandatario en septiembre de 2024. Este proceso indaga una presunta trata agravada de personas. Asimismo, la justicia dictó una primera orden de detención por su supuesta relación con una menor de edad durante 2016.
De acuerdo con la investigación, la joven ingresó a la ‘Guardia Juvenil’. Además, los padres de la menor permitieron el contacto directo con el expresidente. De este modo, la víctima estuvo a su disposición en diferentes lugares de Bolivia y el extranjero.
El pedido de arresto por trata y asilo diplomático
La presunta víctima recibió asilo diplomático en Argentina durante septiembre de 2025. Ella viajó junto a su madre y su hija. En ese momento, argumentó que sufrió persecución por parte del círculo del exmandatario y de funcionarios de Luis Arce.
Posteriormente, la Fiscalía presentó la acusación formal en octubre de 2025. Un tribunal lo declaró en rebeldía en mayo pasado. En consecuencia, los jueces dictaron una nueva orden de aprehensión judicial. El juicio no continuará hasta que el acusado comparezca o resulte detenido.
El político permanece en la localidad de Lauca Ñ, una localidad boliviana del municipio de Shinahota, en el Trópico de Cochabamba, desde octubre de 2024. Allí, sus seguidores instalaron una vigilia con varios círculos de seguridad. No obstante, el expresidente realiza desplazamientos periódicos dentro del Trópico de Cochabamba.
La versión de la defensa contra la detención
Los abogados del líder político señalaron que el proceso corresponde a un caso anterior del año 2020. Según ellos, el Gobierno de Arce lo activó con una clara intención política. Por lo tanto, buscaron inhabilitarlo como candidato presidencial en las elecciones de 2025.
La defensa sostiene que el actual Ejecutivo actúa de forma estrictamente política. Además, afirman que el tribunal debe resolver previamente los incidentes pendientes. Por otro lado, los letrados aseguran que la mujer afectada presentó memoriales indicando que no sufrió ningún delito.
El exjefe de Estado negó que busque impunidad con sus acciones. En cambio, exige un proceso imparcial y completamente legal. Según sus palabras, nadie debe recibir condenas por razones políticas mediante pruebas inventadas.
Nuevas acusaciones y orden de arresto por terrorismo
El político afronta otro proceso por los conflictos sociales de mayo y junio. Sectores campesinos, obreros y grupos afines exigieron la renuncia del actual presidente. Desafortunadamente, estas protestas dejaron 16 fallecidos y un daño económico de 3.000 millones de dólares.
La semana pasada, la Fiscalía emitió otro requerimiento de arresto. Los fiscales lo acusan de terrorismo y alzamiento contra la seguridad del Estado. Asimismo, esta medida judicial surge a partir de una denuncia de líderes cívicos de Santa Cruz.
El exmandatario negó haber pedido la renuncia del gobernante en funciones. Sin embargo, en distintos discursos arengó a la gente para mantener los bloqueos. Incluso, publicó en sus redes sociales que el presidente debía militarizar el país o llamar a elecciones.
Dificultades para la detención del expresidente
La Policía no pudo ejecutar el primer requerimiento de arresto en su momento. Sus seguidores bloquearon carreteras entre octubre y noviembre de 2024 para impedirlo. Por esta razón, los agentes no lograron ingresar al Trópico de Cochabamba.
Las fuerzas de seguridad se replegaron de esa zona en dos ocasiones recientes. Los seguidores del líder político lanzaron fuertes amenazas contra los uniformados. En consecuencia, estas personas intensifican sus vigilias cada vez que surge alguna novedad judicial.
Las autoridades han argumentado que un procedimiento de detención requiere condiciones operativas especiales. Los mandos policiales buscan evitar un enfrentamiento violento con los manifestantes afines. De este modo, intentan ejecutar la captura de Evo Morales de forma pacífica y sin alterar el orden.
