Milei pierde apoyo y el Gobierno apuesta a la reactivación económica

Reactivación económica en Argentina: crédito, remonetización y baja de la inflación.
Javier Milei, Kristalina Georgieva y Luis Caputo | Presidencia

BUENOS AIRES, 9 de agosto de 2026.- El Gobierno busca acelerar la reactivación económica a partir de tres pilares: la remonetización, la recuperación del crédito y una mayor baja de la inflación. El objetivo es que la estabilidad alcanzada en algunas variables comience a traducirse en una mejora del empleo, los salarios y el consumo.

Así lo plantea el periodista Pablo Wende en un análisis publicado en Infobae, donde advierte que la baja de la inflación ya no resulta suficiente para consolidar el apoyo de la población. Según el análisis, la economía todavía enfrenta dificultades para recuperar el ritmo, especialmente en los sectores que concentran buena parte del empleo.

La visita a la Argentina de Kristalina Georgieva volvió a poner el foco sobre los tiempos de la recuperación. La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI) pidió paciencia para observar los resultados del programa económico.

Para Wende, el planteo de Georgieva coincide con una creciente impaciencia social. La encuesta de Atlas Intel mostró en julio una caída de la aprobación de la gestión presidencial, de 40% a 37%. El índice de confianza en el Gobierno también retrocedió y quedó en 38 puntos.

Durante un encuentro organizado por la Cámara de Agentes de Bolsa, el politólogo Sergio Berensztein sostuvo que, con esos números, Javier Milei no alcanzaría el 40% en las elecciones del año próximo y debería afrontar un balotaje.

El escenario, sin embargo, todavía puede cambiar. Falta más de un año para las elecciones y el contexto político y económico resulta dinámico.

El Gobierno apuesta a tres pilares para reactivar la economía

Según Wende, la principal dificultad para el oficialismo es que la baja de la inflación dejó de ser suficiente para consolidar el respaldo social. En las encuestas, el empleo y los bajos salarios aparecen entre las principales preocupaciones.

En el mismo encuentro, Luis Caputo se mostró convencido de la reelección de Milei y aseguró que la economía crecerá en 2027. Al mismo tiempo, evitó plantear una recuperación inmediata.

“Nunca dijimos que íbamos a solucionar todo en dos años y medio, después de 100 años de hacer mal las cosas”, afirmó Caputo.

Mientras tanto, industria, comercio y construcción, los sectores que Wende identifica entre los principales perdedores de los últimos dos años, todavía no muestran señales claras de recuperación.

El resultado es una economía en la que el empleo formal continúa bajo presión y el consumo todavía no consigue despegar.

El Gobierno sostiene que las encuestas vienen equivocándose desde hace tiempo. Sin embargo, Wende señala que existe preocupación dentro del oficialismo por la caída de la imagen de Milei, especialmente porque distintas mediciones coinciden en mostrar una pérdida de apoyo.

La ventaja relativa para el Gobierno, según el análisis, es que hasta ahora no se produjo un evento disruptivo que alterara el escenario económico y político. Wende considera además que no necesariamente ocurrirá uno antes de las elecciones.

A eso se suma la acumulación de reservas del Banco Central y la disponibilidad de instrumentos para enfrentar eventuales presiones cambiarias.

Caputo también anticipó que habrá nuevas medidas de cara a 2027.

“El mercado sabe que se viene un año electoral pero nosotros también, por eso estamos trabajando para evitar sorpresas”, afirmó el ministro de Economía.

Reactivación económica: el desafío del empleo

El primer pilar que identifica Wende es la remonetización.

Durante la presentación del Informe de Política Monetaria, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, afirmó que existen condiciones para avanzar en ese proceso porque aumentó la demanda de dinero de hogares y empresas.

“Vemos que están las condiciones para avanzar con la remonetización de la economía, porque tenemos indicadores que muestran que el público y las empresas quieren más saldos de pesos”, sostuvo Bausili.

El informe del BCRA anticipa que la demanda de dinero aumentará a medida que avance el ciclo de expansión del crédito y se consolide la recuperación de la actividad económica.

Según Wende, este proceso retoma el espíritu de la denominada fase 4 del programa monetario. En esa etapa, el Gobierno planteó la necesidad de acumular reservas y, como contrapartida, emitir pesos sin necesidad de esterilizar esa expansión monetaria.

Hasta ahora, la ecuación se cumplió solo parcialmente. De acuerdo con los datos incluidos en el análisis, el Banco Central compró USD 13.000 millones durante siete meses.

Sin embargo, mantuvo una política monetaria restrictiva, principalmente para evitar sorpresas con el tipo de cambio.

Wende interpreta que el objetivo ahora sería comenzar a aflojar esa política. En la práctica, eso implicaría una mayor disponibilidad de pesos en el mercado.

Recuperación del crédito

El segundo pilar es la recuperación del crédito.

El financiamiento fue uno de los factores que impulsaron la reactivación desde mediados de 2024. Sin embargo, el aumento de la morosidad llevó a bancos y fintech a reducir el ritmo de los préstamos.

Según el análisis, la situación parece estar controlada y comienzan a aparecer señales iniciales de mejoría.

“Los bancos se tomaron el primer trimestre para replantear y volvieron a la cancha a prestar. La economía debería ir dejando atrás estos meses de enfriamiento”, afirmó Leo Chialva, director de Delphos Investment.

Por ahora, la recuperación crediticia se concentra principalmente en las empresas. Los préstamos destinados a individuos continúan más rezagados.

El aumento de los depósitos en pesos y la baja de las tasas podrían ayudar a consolidar esta mejora durante los próximos meses.

Según Wende, una recuperación más fuerte del crédito resulta necesaria para consolidar la reactivación económica.

Desinflación y reactivación económica

El tercer pilar es profundizar el proceso de desinflación.

El análisis contempla para julio una inflación de entre 1,9% y 2,1%. Al mismo tiempo, el Relevamiento de Expectativas de Mercado proyecta una continuidad de la baja durante los meses siguientes.

Según las expectativas citadas por Wende, entre agosto y diciembre la inflación mensual se ubicaría progresivamente en un rango de 1,8% a 1,6%.

La expectativa es que una inflación más baja permita mejorar los salarios en términos reales y contribuya a la reactivación económica mediante un mayor consumo.

Ese proceso, sin embargo, todavía no se produjo con claridad. Wende señala como uno de los principales obstáculos el aumento acelerado de las tarifas de los servicios públicos.

Aunque los salarios registran una evolución cercana a la inflación acumulada, el ingreso disponible se reduce porque una proporción mayor del salario se destina al pago de las facturas de luz, gas y otros servicios.

La expectativa para los próximos meses es que los ajustes tarifarios sean menores. Si eso ocurre, el ingreso disponible podría comenzar a recuperarse lentamente.

Tiempo y derrame hacia otros sectores

El Gobierno también apuesta a que los sectores que se beneficiaron con el modelo impulsen a las actividades que todavía permanecen rezagadas.

El Informe de Política Monetaria del BCRA sostiene que el impulso de los sectores primarios exportadores, como el agro, el petróleo, el gas y la minería metalífera, podría contribuir durante los próximos años a recuperar la generación de puestos de trabajo formal en sectores como la industria, la construcción y el comercio.

El documento toma como referencia la experiencia de Vaca Muerta en Neuquén.

Según el BCRA, la mayor parte del empleo derivado del crecimiento de los sectores primarios no se genera necesariamente dentro de esas actividades, sino en el resto de la economía.

El ejemplo de Neuquén resulta relevante porque muestra el mecanismo de derrame que el Gobierno espera que se produzca a partir del crecimiento de las actividades exportadoras.

Riesgo país y dudas hacia 2027

El escenario todavía presenta riesgos.

El análisis de Wende señala que el riesgo país rebotó hasta los 450 puntos básicos, pese a una mejora del clima internacional. Para el periodista, ese movimiento refleja una mayor preocupación entre los inversores.

Las dificultades que todavía presenta la economía y las dudas sobre el futuro del proceso electoral comienzan a pesar sobre las expectativas.

Por eso, la estrategia económica enfrenta un desafío adicional: sostener la estabilidad mientras busca una recuperación más visible en los sectores que todavía no despegan.

La remonetización, el crédito y la desinflación aparecen así como los tres pilares sobre los que el Gobierno pretende apuntalar la actividad.

La evolución de esas variables será determinante para saber si la estabilización macroeconómica puede convertirse en una recuperación más amplia de la economía.

Fuente: análisis de Pablo Wende publicado en Infobae.