
BANGKOK, 8 de agosto de 2026.- El Ministerio de Sanidad informó que una nueva víctima falleció a raíz del tiroteo registrado la mañana del viernes en la escuela Debsirin, en la provincia de Nonthaburi. Ese establecimiento se encuentra a unos quince kilómetros de la capital tailandesa.
Además, el colegio publicó en sus redes sociales un mensaje de despedida para la estudiante, quien cursaba el grado equivalente a séptimo año. Por su parte, la institución también difundió una fotografía de los cinco profesores y trabajadores que perdieron la vida en el ataque.
El atacante fue uno de los propios estudiantes del colegio, quien se quitó la vida en una de las aulas tras el ataque. Antes de llegar al establecimiento, el adolescente de catorce años había matado a sus dos abuelos, con quienes vivía.
Según el Ministerio de Sanidad, siete personas permanecen hospitalizadas en condición grave. Sin embargo, las autoridades no aportaron mayores detalles sobre su estado de salud.
Investigan el motivo del ataque armado
El jefe de la Policía forense, Wiroon Supasingsiripreecha, señaló este sábado que todas las víctimas murieron por heridas de bala. La mayoría recibió un solo disparo en un órgano vital, incluidos los abuelos del agresor.
La Policía interrogó el viernes a los padres del tirador y ahora investiga el motivo del ataque. Asimismo, un oficial confirmó que en la computadora del joven se hallaron videos de ataques armados contra escuelas de Estados Unidos. El arma utilizada estaba registrada a nombre de su abuelo.
Por su parte, el primer ministro tailandés, Anutin Charnvirakul, afirmó que el ataque había sido planeado con anticipación. También señaló que las primeras investigaciones apuntan a que el joven atravesaba una situación de estrés académico, vinculada a la presión de sus abuelos para que obtuviera buenas calificaciones.
Un debate que se repite en Tailandia
El tiroteo fue el segundo registrado en una escuela tailandesa en lo que va del año. En febrero, la directora de un colegio de Hat Yai, en el sur del país, murió después de que un hombre irrumpiera a tiros en el centro educativo.
Además, se trató del ataque más grave en el país desde octubre de 2022. En esa ocasión, un expolicía abrió fuego en una guardería de la localidad de Uthai Sawan y mató a 34 personas, entre ellas 22 niños y una profesora embarazada.
El nuevo episodio reavivó el debate sobre la tenencia de armas de fuego en Tailandia, donde este tipo de sucesos no resulta inusual. Según datos de Small Arms Survey, el país registra 15,14 armas de fuego por cada 100 civiles. En consecuencia, el acceso a las armas por parte de personal militar y policial resulta especialmente sencillo.
