Abelardo de la Espriella asumió como presidente de Colombia

Abelardo de la Espriella asumió como presidente de Colombia durante la ceremonia realizada en Cali.
El conservador Abelardo de la Espriella juró el viernes como presidente de Colombia bajo fuertes medidas de seguridad en Cali, ciudad del inestable suroeste del país, rompiendo con la tradición de celebrar la ceremonia en la capital. Esta decisión buscaba señalar su postura de línea dura contra los grupos armados ilegales. (Video AP: Marko Alvarez)

COLOMBIA, 7 de agosto de 2026.- Abelardo de la Espriella asumió este viernes como presidente de Colombia en una ceremonia realizada en Cali. El nuevo mandatario eligió esta ciudad del suroeste del país en lugar de Bogotá, en una decisión que buscó marcar su postura firme frente a los grupos armados ilegales.

De la Espriella, de 48 años, sucedió a Gustavo Petro luego de imponerse en la segunda vuelta electoral del 21 de junio frente al senador Iván Cepeda, aliado del presidente saliente.

El nuevo mandatario nunca había ocupado un cargo público. Llegó a la elección como un candidato ajeno al sistema político tradicional y financió su campaña con la fortuna que construyó como abogado y empresario.

Su llegada al poder representa un nuevo giro hacia la derecha en Colombia y se produce en un contexto regional marcado por el avance de gobiernos conservadores.

Abelardo de la Espriella eligió Cali para iniciar su Gobierno

La ceremonia de asunción se realizó en un auditorio universitario de Cali antes de la sesión correspondiente en el Congreso. La elección de la ciudad tuvo un fuerte contenido político.

Cali se encuentra en una región afectada por la actividad de distintos grupos armados. Además, la ciudad fue uno de los principales escenarios de las protestas sociales de 2021.

Después de la ceremonia, el nuevo presidente tenía previsto trasladarse a un batallón militar para dirigirse a las tropas.

El objetivo era levantar la moral de los militares y enviar un mensaje directo a las organizaciones armadas que operan en la zona. De la Espriella advirtió que deberán rendirse o enfrentar una respuesta militar.

El mandatario se presenta bajo el apodo de “El Tigre” y sostiene que la estrategia de negociación impulsada durante el Gobierno de Petro fracasó.

La seguridad será uno de los principales desafíos

La seguridad ocupó un lugar central durante la ceremonia de juramento. Las autoridades desplegaron varios puestos de control en Cali para revisar vehículos y detectar posibles sospechosos o explosivos.

El nuevo Gobierno deberá enfrentar a diferentes organizaciones que disputan territorios y economías ilegales.

Entre ellas aparecen las disidencias de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia que no aceptaron el acuerdo de paz firmado hace una década. También operan el Clan del Golfo y el Ejército de Liberación Nacional.

El narcotráfico y la minería ilegal constituyen algunas de las principales fuentes de ingresos que alimentan las disputas entre estos grupos.

De la Espriella pretende romper con la política de negociación aplicada por Petro. Su propuesta apunta a reforzar la presión militar y policial contra las organizaciones armadas.

Un giro hacia la derecha en América Latina

La llegada de De la Espriella también tendrá consecuencias sobre la política regional.

El presidente colombiano recibió el respaldo de Donald Trump y asumió en un contexto marcado por la preocupación por la seguridad, la inmigración y la economía.

Entre sus planes figura la incorporación de Colombia al denominado “Escudo de las Américas”. Se trata de una coalición regional impulsada para combatir el narcotráfico.

Además, anunció cambios en la política exterior colombiana. Su Gobierno pretende reanudar las relaciones diplomáticas con Israel y romper los vínculos con Cuba y Nicaragua.

La nueva orientación acerca a Colombia a otros gobiernos conservadores de América Latina.

Milei y otros líderes acompañaron la asunción

La ceremonia contó con la presencia de importantes dirigentes internacionales.

Entre los invitados estuvieron el rey Felipe VI de España, el fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

También participaron presidentes latinoamericanos como Javier Milei, de Argentina; Daniel Noboa, de Ecuador; y José Antonio Kast, de Chile.

La presencia de estos mandatarios reflejó el peso regional de la nueva etapa política que comienza en Colombia.

Petro prepara una fuerte oposición

Gustavo Petro no asistió a la ceremonia y se prepara para enfrentar al nuevo Gobierno desde la oposición.

El expresidente había cuestionado inicialmente la victoria electoral de De la Espriella y planteado acusaciones de supuesto fraude. Sin embargo, esas denuncias fueron desestimadas por observadores internacionales y por las autoridades electorales colombianas.

Petro anticipó una oposición dura y llamó a sus seguidores a mantenerse movilizados.

También instó a movimientos sociales del suroeste del país a organizar “milicias populares” frente a posibles ataques de sectores que calificó como “fascistas”. Además, pidió prepararse para una eventual huelga general si intentaban detenerlo después de dejar el poder.

Estas declaraciones, sumadas a la postura de línea dura del nuevo presidente, elevan la tensión política en el país.

Protestas contra el nuevo Gobierno

Las primeras señales de esa tensión aparecieron durante la jornada de asunción.

En Cali, organizaciones sociales y estudiantiles realizaron protestas contra De la Espriella. También hubo manifestaciones en Bogotá y Barranquilla.

En la capital del Valle del Cauca, algunos manifestantes se concentraron en Puerto Resistencia. Ese lugar fue uno de los principales epicentros de las protestas antigubernamentales de 2021.

La nueva administración enfrenta así un escenario complejo desde el primer día. De la Espriella deberá avanzar con su agenda de seguridad mientras busca contener la violencia de los grupos armados y, al mismo tiempo, enfrenta una oposición política que promete ser intensa.

Con información de AP