
WASHINGTON, EE. UU., 21 de julio de 2026.- Una agencia marítima británica confirmó este martes que un barco cisterna fue alcanzado por un proyectil no identificado cerca de la costa de Omán. El ataque se produce en el marco de la creciente escalada entre Washington y Teherán por el control del estratégico estrecho de Ormuz.
La UK Maritime Trade Operations (UKMTO) indicó que recibió múltiples informes sobre el ataque, ocurrido a unos 15 kilómetros al noreste de la localidad omaní de Limah. “Un petrolero fue alcanzado por un proyectil desconocido en el estrecho de Ormuz”, señaló la agencia en un comunicado.
El incidente se produce en una jornada de máxima tensión en la región. Horas antes, el ejército de Irán había anunciado un ataque con misiles contra una base militar estadounidense en Kuwait. El ataque se dirigió contra sistemas HIMARS estacionados en el campamento Arifjan, al sur de Ciudad de Kuwait.
La agencia estatal IRNA citó a funcionarios de relaciones públicas del ejército iraní para atribuirse la autoría del ataque. El campamento Arifjan alberga efectivos de la Fuerza Aérea, la Armada, el Cuerpo de Marines y la Guardia Costera de Estados Unidos.
El lunes, las fuerzas de Washington lanzaron una nueva serie de ataques contra Irán. El presidente de la república islámica, Masud Pezeshkian, advirtió que el conflicto derivaba en una “guerra total”.

Bombardeos en el estrecho de Ormuz sin que ninguna ceda
Estados Unidos e Irán han reanudado los bombardeos diarios. Ambos buscan controlar esta vía marítima por la que transita una quinta parte del petróleo mundial. Ninguno de los dos bandos muestra disposición a ceder. Según analistas, esto evidencia las limitaciones de la estrategia de Trump: intensificar los ataques aéreos para doblegar a Teherán.
Si bien la administración Trump afirma estar abierta a la diplomacia, Irán se ha negado a ceder el control sobre el corredor. La intensificación de los ataques ha provocado el colapso de un alto el fuego provisional. También ha dejado más soldados estadounidenses muertos y ha disparado los precios de la gasolina. Esto plantea nuevos problemas para los republicanos de cara a las elecciones de mitad de mandato.
Trump advirtió que “cada vez que Irán mate a un soldado estadounidense en el futuro, pagarán por ese asesinato muchas veces”.
Expertos dudan de la estrategia de EE.UU. en el estrecho de Ormuz
La renovada escalada refleja “una interpretación errónea fundamental de la mentalidad iraní y una falta de aprendizaje” de los combates anteriores, afirmó Mona Yacoubian, directora del Programa de Oriente Medio del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.
“Creo que se debe a un cálculo por parte de ambos bandos: pueden redoblar la escalada militar como forma de romper el punto muerto y lograr que la otra parte ceda”, dijo Yacoubian. “El peligro es que cuanto más se intensifique la situación, más difícil será aprovechar cualquier posible oportunidad para retomar la vía diplomática”.
La administración Trump insiste en que la puerta a la diplomacia sigue abierta. El secretario de Estado, Marco Rubio, declaró el domingo que Estados Unidos sigue dispuesto a negociar. Señaló que Irán continúa “enviando señales de que quiere dialogar, de que quiere negociar, pero a su comportamiento es a lo que estamos respondiendo. Y su comportamiento consiste en lanzar misiles y drones contra barcos”.
Según un funcionario estadounidense, que no estaba autorizado a hacer declaraciones públicas y habló bajo condición de anonimato, Trump está centrado en hacer que Irán pague por las recientes muertes de soldados estadounidenses. También por las violaciones del acuerdo provisional alcanzado el mes pasado y los ataques a barcos. El funcionario afirmó que los ataques militares continuarán hasta que Trump decida lo contrario, pero que las conversaciones también seguirán adelante.
La administración, desconcertada ante el pulso en el estrecho de Ormuz
Para algunos observadores externos, la administración parece tener dificultades para encontrar una salida, tanto militar como diplomática.
“Esta administración está actualmente desconcertada”, afirmó Alan Eyre, exdiplomático estadounidense que participó en negociaciones nucleares con Teherán. Ahora es investigador del Instituto de Oriente Medio. “Realmente no tiene una estrategia coherente y consistente sobre cómo salir de este atolladero”.
El conflicto ha demostrado las limitaciones de depender exclusivamente del poder aéreo, afirmó Christopher Preble, investigador del Stimson Center. Sin embargo, señaló que el envío de tropas terrestres sería impopular entre muchos estadounidenses y miembros del Congreso.
“Parece que el presidente Trump sin duda tiene la capacidad de seguir bombardeando, e Irán tendrá la capacidad de seguir manteniendo el estrecho cerrado, o lo suficientemente cerrado”, dijo Preble.
David Schenker, exfuncionario de la primera administración Trump, es investigador del Instituto Washington para la Política del Cercano Oriente. Recordó que los renovados ataques contra infraestructura iraní repiten los perpetrados durante las primeras semanas de la guerra, que no lograron la capitulación de Teherán.
“Estados Unidos atacó 13.000 objetivos en las primeras seis semanas de la guerra, y esto no convenció a Irán para que se rindiera”, afirmó.
Las limitaciones del poder aéreo en el estrecho de Ormuz
El exsecretario de la Fuerza Aérea, Frank Kendall, sirvió bajo el mandato de Joe Biden. Señaló que guerras como la de Vietnam demostraron las limitaciones del poder aéreo por sí solo. Explicó que al iniciar la guerra, el 28 de febrero, Estados Unidos e Israel atacaron objetivos preestablecidos identificados antes del conflicto.
Sin embargo, Irán dispuso de mucho tiempo para prepararse, ocultando y dispersando armas.
“Los objetivos fáciles prácticamente han desaparecido”, afirmó Kendall. “Pueden ocultar misiles balísticos, misiles de crucero y pequeñas aeronaves con bastante facilidad. Por lo tanto, es una tarea muy difícil neutralizar ese tipo de amenaza durante un período prolongado”.
La falta de confianza frena la diplomacia por el estrecho de Ormuz
Eyre, del Instituto de Oriente Medio, señaló que la administración Trump no ha mostrado preferencia por la “diplomacia real”. Se ha basado en asesores cercanos con poca experiencia en relaciones internacionales. También ha subcontratado parte del trabajo a mediadores como Qatar, Pakistán y Egipto.
“Nos espera un camino difícil, pero en teoría es posible”, dijo Eyre sobre las posibles negociaciones. “Desafortunadamente, hay muy poca confianza mutua entre ambas partes. La falta de confianza bilateral lo complica todo enormemente”.
Tanto Schenker como Yacoubian afirmaron que los comentarios de Trump, Rubio y sus homólogos iraníes reflejan cierta apertura a la diplomacia. Yacoubian señaló la respuesta “mesurada” de Trump y del secretario de Defensa, Pete Hegseth. También destacó la liberación la semana pasada de una mujer iraní-estadounidense a la que Irán no le había permitido salir del país.
Pero estas pequeñas señales positivas podrían quedar sin efecto. Los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, anunciaron un embargo marítimo contra Arabia Saudí. Si se extiende hasta el cierre total del estrecho de Bab el-Mandeb, según Yacoubian, podría constituir “una tormenta perfecta de trastornos” para la ya precaria economía global.
Fuente AP/DW
