BMW y Volkswagen en China sufren su peor trimestre por crisis y competencia local

BMW y Volkswagen sufren fuerte caída de ventas por el desplome de la demanda en ChinaUn concesionario de BMW AG en Shanghái.(Bloomberg/Qilai Shen)

10 de julio de 2026.- BMW y Volkswagen en China atraviesan su peor momento en años. Las ventas globales de ambos fabricantes sufrieron un duro revés en el segundo trimestre, con desplomes de hasta el 37% en el mercado chino, donde la crisis inmobiliaria y el avance de los fabricantes locales siguen reconfigurando la industria.

Ambos grupos automotrices alemanes reportaron este viernes un descenso en sus entregas globales durante el período abril-junio, lastradas por el debilitamiento del consumo en su principal mercado asiático. En el caso de BMW, las ventas de sus marcas BMW y Mini en China se hundieron un 30%, mientras que las del grupo Volkswagen en ese país cayeron un 37%.

Un entorno adverso para la industria alemana

Estas cifras cierran una semana particularmente difícil para los fabricantes de automóviles de Alemania. Tanto Porsche AG como Mercedes-Benz Group AG ya habían anticipado caídas en sus entregas, atribuyéndolas a la misma situación en China. La prolongada crisis inmobiliaria en el país asiático está erosionando el poder adquisitivo de los compradores de mayor poder económico, al mismo tiempo que los rivales locales, encabezados por BYD Co., dominan el creciente mercado de los vehículos eléctricos.

A los problemas en China se suman otros estructurales para las firmas europeas, como los elevados costes energéticos y laborales en Europa y los aranceles a la importación impuestos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el lucrativo mercado estadounidense.

BMW y Volkswagen en China: la estrategia “Neue Klasse” para recuperar terreno

Frente a este escenario, Volkswagen está intensificando su plan de reestructuración. El grupo, propietario de marcas como Porsche, Audi y SEAT, tiene previsto recortar su extensa gama de modelos hasta en un 50%, según anunció tras una reunión del consejo de supervisión en la que no se logró un consenso para aplicar medidas más drásticas.

Se esperaba que el consejero delegado, Oliver Blume, propusiera duplicar los recortes de plantilla hasta los 100.000 puestos de trabajo y el cierre de cuatro plantas en Alemania, pero el comité no respaldó estas iniciativas, dando lugar únicamente a planes vagos para reducir las variantes de los modelos. La filtración de estos detalles en los días previos ha generado malestar entre los influyentes representantes sindicales de la compañía.

En tanto, el director ejecutivo de BMW, Milan Nedeljkovic, también se prepara para intensificar las medidas de recorte de gastos. El mes pasado, la empresa rebajó drásticamente sus previsiones financieras para 2026, lo que la sitúa en camino de convertirse en el fabricante de automóviles europeo con menor rentabilidad entre los más importantes.

Luces en EE. UU. y Europa, pero con cautela

A pesar de los malos resultados en China, hubo algunos avances positivos para ambos grupos. BMW registró un aumento de sus ventas en Estados Unidos y Europa, donde la demanda de coches eléctricos va en alza. La compañía afirmó que el modelo iX3 va por buen camino para alcanzar las 100.000 unidades vendidas y que el sedán i3 también está generando una “gran demanda”.

Volkswagen también informó de un incremento en las entregas de vehículos en Europa y Norteamérica durante el trimestre. Su cartera de pedidos de vehículos eléctricos en el Viejo Continente ha crecido más de un 50% en comparación con el final del año pasado. No obstante, marcas clave del grupo como Porsche, Audi y la propia Volkswagen registraron una caída en las ventas globales durante ese periodo.

Reacción en los mercados

Las acciones de Volkswagen cayeron hasta un 1,4% en la bolsa de Fráncfort tras conocerse los resultados. Por su parte, los títulos de BMW subieron un 0,7% a media mañana, aunque la acción sigue registrando una caída de alrededor del 37% en lo que va de año.

Una plataforma flexible para un mercado exigente

BMW, que había mantenido una posición más sólida que sus competidores gracias a un plan de fabricación más flexible para distintos sistemas de propulsión, está apostando por su nueva plataforma “Neue Klasse” para revertir la tendencia. La empresa invirtió más de EUR$10.000 millones (US$11.400 millones) en el desarrollo de esta tecnología y este año presentará una versión china del primer modelo de esa gama, el vehículo utilitario deportivo iX3, con la esperanza de generar nueva demanda.

Fuente: Bloomberg