
BUENOS AIRES, 9 de julio de 2026.- La cadena de electrodomésticos y tecnología Musimundo vuelve a quedar asociada a un proceso concursal. Carsa, una de las empresas propietarias de la marca, solicitó la apertura de un concurso preventivo de acreedores para reestructurar sus pasivos. La presentación fue realizada el 7 de julio ante el Juzgado Civil y Comercial n.º 23 de Resistencia, provincia del Chaco, a cargo del juez Fernando Lavenas.
La decisión había sido aprobada por unanimidad durante la asamblea ordinaria de accionistas celebrada el 30 de junio. Según la síntesis de esa reunión, presidida por José María Franchino, la totalidad del capital presente avaló avanzar con el procedimiento previsto en la Ley de Concursos y Quiebras.
En un comunicado presentado ante la Comisión Nacional de Valores (CNV), Carsa sostuvo que el concurso preventivo constituye la “herramienta legal adecuada y conveniente” para afrontar su situación patrimonial y financiera. La empresa indicó que el proceso busca garantizar la continuidad de la actividad comercial, preservar las fuentes de trabajo, mantener el valor de sus activos y llevar adelante una reestructuración ordenada del pasivo para atender los compromisos asumidos.
Una historia ligada al crecimiento del retail
Carsa nació en Resistencia, Chaco, y durante la década de 1980 se asoció con Bazar Avenida, de Rafaela, y Electrónica Megatone, de la ciudad de Santa Fe, para conformar la red Megatone. El objetivo era realizar compras conjuntas y compartir costos de marketing para competir con las grandes cadenas nacionales del sector.
En ese contexto concretaron la compra de la marca Musimundo, que había alcanzado una fuerte presencia en el mercado argentino durante la década de 1990 gracias al crecimiento de las ventas de discos compactos.
Tras la adquisición, Carsa y Electrónica Megatone impulsaron la recuperación de Musimundo, mientras que Bazar Avenida continuó utilizando la marca Megatone en sus sucursales. Sin embargo, ese esquema cambió hace dos años cuando Electrónica Megatone decidió abandonar la marca Musimundo y rebautizar más de 200 locales como On City.
Desde entonces, la marca Musimundo quedó identificada únicamente con las cerca de 70 sucursales que Carsa mantenía a fines de 2024, distribuidas principalmente en el norte del país.
Un antecedente que se repite
No es la primera vez que Carsa recurre a esta herramienta judicial. En 2018 también solicitó un concurso preventivo de acreedores como parte de un proceso de reestructuración financiera. En ese momento, la empresa atribuyó la decisión a factores macroeconómicos, microeconómicos y financieros, y afirmó que buscaba preservar la continuidad de las operaciones y proteger más de 2.000 puestos de trabajo.
La propia marca Musimundo también atravesó un concurso preventivo durante la crisis económica de 2001, cuando estaba controlada por The Exxel Group. En aquella oportunidad, la empresa buscó renegociar una deuda de US$206 millones.
Según informó entonces la compañía, el pasivo comprendía US$113 millones con entidades bancarias y US$83 millones con proveedores, principalmente compañías discográficas que habían suspendido la entrega de mercadería tras el rechazo de cheques.
Frente a ese escenario, Musimundo anunció un plan de ajuste que contemplaba reducir la cantidad de locales y continuar operando mientras negociaba con sus acreedores dentro del proceso concursal.
