
BUENOS AIRES, 19 DE JUNIO DE 2026.- La concesión de la Hidrovía quedó en manos del consorcio integrado por Jan De Nul y Servimagnus. El Gobierno adjudicó así la operación de la Vía Navegable Troncal, el principal corredor logístico de la Argentina.
La concesión quedó en manos del consorcio integrado por Jan De Nul y Servimagnus. El Gobierno presentó la decisión como un hito dentro de su programa de privatizaciones.
Más allá de la definición política, el dato central es económico. La Vía Navegable Troncal es el principal corredor logístico del país. Por allí se mueve gran parte de las exportaciones argentinas.
¿Qué es la concesión de la Hidrovía y por qué es clave?
El sistema Paraguay–Paraná forma uno de los corredores navegables más importantes del mundo. Atraviesa Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Tiene una extensión de 3.442 kilómetros. Se extiende desde Puerto Cáceres, en Brasil, hasta Nueva Palmira, en Uruguay.
Por este sistema circula cerca del 80% de las exportaciones argentinas. También concentra la mayor parte del comercio agroindustrial y de contenedores.
Impacto en la economía y las exportaciones
La eficiencia del sistema influye directamente en el comercio exterior. Menores tiempos de espera y mayor profundidad reducen costos logísticos.
La agroindustria exportó US$ 51.070 millones en 2025. En los primeros cuatro meses de 2026 acumuló US$ 17.095 millones, según datos oficiales.
Ese flujo depende de la previsibilidad en la navegación y de tarifas competitivas.
La concesión de la Hidrovía y la disputa por el contrato
La concesión de la Hidrovía reunió a empresas internacionales del dragado. El consorcio ganador fue adjudicado tras la evaluación técnica.
DEME quedó en segundo lugar. DTA Engenharia fue descalificada por no presentar la garantía exigida.
El análisis de antecedentes fue uno de los puntos centrales del proceso. El consorcio ganador acreditó mayor volumen histórico de dragado.
Ingresos proyectados del contrato
El plan económico-financiero estima ingresos anuales de US$ 626,4 millones.
En total, el contrato proyecta ingresos por US$ 15.660 millones en 25 años.
El mayor volumen corresponde al tramo Santa Fe–Océano. También se incluyen ingresos del tramo norte y del cabotaje.
¿Qué ocurre después de la adjudicación?
Con la concesión definida, el foco pasa al control del contrato. El Estado deberá supervisar el dragado, la profundidad y la señalización.
También controlará el cumplimiento de plazos y tarifas.
El sistema involucra a varias provincias. Entre ellas Santa Fe, Buenos Aires, Entre Ríos, Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones.
Opinión de exportadores
Desde CIARA–CEC, su presidente Gustavo Idígoras destacó la importancia de la decisión. Señaló que puede mejorar la logística del comercio exterior.
También remarcó la necesidad de una implementación rápida para mejorar la navegación.
El contrato se financia con peajes. Esto impacta en toda la cadena logística.
¿Qué sigue tras la concesión?
El consorcio formará la sociedad Vía Navegable Argentina. Se encargará del dragado, mantenimiento y señalización.
Según las empresas, el proyecto generará más de 600 empleos directos e indirectos.
El desafío será convertir la planificación en resultados concretos para la logística del país.
El Gobierno considera este esquema un caso testigo de su modelo de infraestructura.
Con Perfil
