Quinta de Olivos: piden juicio por extorsión en apps y suicidio de un soldado

Tribunal de San Isidro donde se pidió juicio por extorsión por apps de citas y el suicidio de un soldado en la Quinta de Olivos.
La organización era liderada por dos presos desde la Unidad 36 de Magdalena del Servicio Penitenciarios Bonaerense. – Foto: Google Maps

BUENOS AIRES, 19 de junio de 2026.- El fiscal Federico Iuspa solicitó la elevación a juicio de la investigación contra siete personas. Las acusan de integrar una asociación ilícita dedicada a la extorsión por apps de citas. Además, requirió que los dos líderes sean juzgados por instigación al suicidio del soldado Rodrigo Gómez.

El hecho ocurrió en diciembre pasado en la Quinta Presidencial de Olivos. El requerimiento fue presentado ante la jueza Sandra Arroyo Salgado.

La banda de extorsión por apps de citas operaba desde la cárcel

Según la acusación, T.M.F., de 23 años, y M.J.D.A., de 25, lideraban la organización. Lo hacían desde la Unidad N.º 36 de Magdalena del Servicio Penitenciario Bonaerense.

La estructura también integraba a K.M.S.P., de 28 años. También a sus parejas I.A.C., K.Y.C. y E.Y.T., y a C.A.M., de 24 años.

El rol de las mujeres

Para la fiscalía, las cuatro mujeres cumplían funciones logísticas. Facilitaban cuentas de billeteras virtuales propias o de familiares. Así canalizaban el dinero de las extorsiones. También aportaban chips telefónicos para que los internos hicieran llamadas.

El suicidio del soldado

La causa comenzó el 16 de diciembre pasado. Hallaron el cuerpo sin vida del soldado Rodrigo Gómez, de 21 años. Apareció en una garita de la residencia presidencial de Olivos.

Gómez era integrante del Regimiento de Granaderos a Caballo. Se quitó la vida con su arma reglamentaria. Dejó una carta con los motivos de su decisión.

¿Cómo operaba la organización?

El grupo creaba perfiles falsos de mujeres en aplicaciones de citas. Usaban Evermatch, entre otras. Así contactaban a potenciales víctimas. Luego trasladaban la conversación a WhatsApp.

La primera víctima fue el soldado Gómez. El 15 de diciembre transfirió 1.413.000 pesos a dos cuentas de Mercado Pago.

Después, la víctima recibía un audio. Una persona se presentaba como la madre de la supuesta joven. Afirmaba que se trataba de una menor de edad. Advertía sobre una posible denuncia penal.

Luego intervenía otra persona. Se hacía pasar por integrante de la Policía de la Ciudad. Usurpaba la identidad de un efectivo real. Exigía transferencias de dinero. El pretexto era evitar la denuncia y “ayudar con la situación”.

Los otros hechos

El segundo episodio ocurrió el 26 de diciembre. Otra víctima transfirió 15.000 pesos.

Entre el 22 y el 28 de diciembre, una tercera víctima depositó 116.000 pesos. El dinero fue a cuentas de dos de las acusadas.

Allanamientos y detenciones

El 9 de febrero, la jueza ordenó siete allanamientos. Tres fueron en unidades penitenciarias. Cuatro en domicilios del conurbano. Allí detuvieron a las cuatro mujeres.

La defensa de tres imputadas pidió excarcelaciones. El fiscal Iuspa se opuso. La jueza rechazó el pedido.

“La circunstancia de que parte de la operatoria se hubiera desplegado desde un establecimiento carcelario, sumado a la utilización de la identidad de un funcionario policial real y al desenlace fatal de una de las víctimas, robustece el grado de estructuración y la peligrosidad de la organización”, señaló Iuspa.

Lo que pidió el fiscal

Iuspa solicitó que T.M.F. y M.J.D.A. sean juzgados por asociación ilícita agravada. También como coautores de tres hechos de extorsión. Y por instigación al suicidio de Gómez. Ese delito está en el artículo 83 del Código Penal. La pena es de 1 a 4 años de prisión.

La extorsión por apps de citas que perpetró la banda dejó al menos tres víctimas confirmadas. El desenlace fatal del soldado Gómez fue el hecho más grave de la causa.

Para K.M.S.P., I.A.C., K.Y.C., E.Y.T. y C.A.M., pidió que sean juzgados como miembros de asociación ilícita agravada. También como coautores de los tres hechos de extorsión.

“Las conductas desplegadas por la banda de F., evaluadas objetivamente, demuestran claramente el conocimiento sobre la finalidad ilícita de la organización y su pluralidad de integrantes”, destacó Iuspa.

“Estos elementos ponen de manifiesto que los encausados mantenían una relación estable y organizada con fines delictivos, y que actuaban bajo un plan común y previamente diseñado (explicado con lujo de detalles por F.), en el cual alternaban roles pero mantenían inalterable la metodología extorsiva”, concluyó.