Se estrelló un B-52 durante una prueba y murió toda la tripulación

Un bombardero B-52 se estrella en la Base Aérea Edwards en California dejando ocho víctimas fatales
Columnas de humo se elevan desde un bombardero B-52 que se estrelló poco después de despegar en una base de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en el sur de California, el lunes 15 de junio de 2026. (Debbie Reyes Katz vía AP Photo)

LOS ÁNGELES, 16 de junio de 2026.- La tragedia ocurrió en pleno desierto de Mojave. Un bombardero B-52 se estrella en la Base de la Fuerza Aérea Edwards, en el sur de California, y las ocho personas que viajaban a bordo perdieron la vida. El impacto sucedió alrededor de las 11:20 del mediodía del lunes, durante lo que las autoridades describieron como una misión de prueba rutinaria.

Las imágenes aéreas fueron contundentes. Prácticamente no quedaron restos reconocibles del avión. Una densa columna de humo negro se elevaba desde una gran extensión de desierto calcinado, cerca de la pista de la base, mientras los vehículos de emergencia rodeaban la zona.

B-52 se estrella: ninguno de los ocho sobrevivió

Tras revisar las imágenes del accidente, las autoridades descartaron cualquier posibilidad de supervivientes. Así lo confirmó el coronel James Hayes, subcomandante del Ala de Pruebas 412 en Edwards, durante una conferencia de prensa. “Hemos perdido a ocho grandes estadounidenses”, declaró, y señaló que estaban trabajando para notificar a las familias.

Entre las víctimas había contratistas del gobierno y militares uniformados. Por su parte, Boeing confirmó ese mismo lunes por la noche que dos de sus empleados iban a bordo. La empresa fabrica el B-52 Stratofortress, el bombardero de largo alcance que entró en servicio en 1955 y que el ejército estadounidense utilizó en conflictos desde Vietnam hasta Irán.

El coronel Hayes reconoció que aún no estaba claro qué provocó el accidente. La investigación, indicó, podría tardar hasta seis meses en completarse. No obstante, confirmó que la aeronave apoyaba el “programa de modernización del radar”.

¿Qué estaba probando el B-52 siniestrado en Edwards?

En 2025, Boeing envió un B-52 a Edwards equipado con un nuevo sistema de radar modernizado. Un equipo de pruebas tenía previsto realizar ensayos en tierra y en vuelo durante 2026 para respaldar una decisión sobre su producción. El moderno sistema de radar de barrido electrónico activo —conocido como AESA— buscaba reemplazar el radar obsoleto de la aeronave y mejorar su eficacia en combate. Aún no estaba confirmado si se trataba del mismo avión.

Bajo esta premisa, los expertos apuntan a una falla técnica como hipótesis principal. Jeff Guzzetti, especialista en seguridad aérea con experiencia en la Administración Federal de Aviación y la Junta Nacional de Seguridad del Transporte, señaló que la forma en que el B-52 cayó tan rápido tras el despegue —sin ganar altura ni recorrer distancia— sugiere algún fallo en los sistemas de control de vuelo.

“Creo que definitivamente fue un problema de control. No estoy seguro de si estuvo relacionado con una falla del motor, una falla en los controles de vuelo o alguna falla en un nuevo dispositivo de prueba”, declaró Guzzetti. Asimismo, advirtió que los controles pueden haberse ajustado incorrectamente tras el mantenimiento, o que hubo un problema catastrófico en el motor.

El duelo oficial y el historial de accidentes en la Fuerza Aérea

El secretario de la Fuerza Aérea, Troy Meink, expresó su consternación. “Lamentamos esta pérdida y honramos el servicio de nuestros aviadores, civiles y contratistas que trabajan cada día para hacer avanzar nuestra misión”, publicó en X.

La Base Edwards es uno de los centros de prueba más importantes del país. Ubicada a unos 161 km al norte de Los Ángeles, alberga el Ala de Pruebas 412, responsable de evaluar todas las aeronaves, sistemas de armas y componentes antes de su adquisición. En esa misma base, en 1947, el piloto Chuck Yeager rompió la barrera del sonido alcanzando Mach 1,05. El aeródromo permaneció cerrado gran parte del lunes y los vuelos entrantes fueron desviados, aunque reabrió a última hora de la tarde.

En este sentido, Guzzetti recordó que los vuelos de prueba siempre implican mayor riesgo. “Por eso se necesitan pilotos especialmente entrenados y otros protocolos de seguridad”, subrayó. No es el primer accidente mortal en entrenamientos de la Fuerza Aérea en años recientes: en 2024 un piloto instructor murió cuando se activó el asiento eyectable en tierra en Texas; en 2021, dos pilotos fallecieron al estrellarse un avión de entrenamiento en Alabama. El lunes, el B-52 se estrella y suma una nueva tragedia a ese registro doloroso.

(Con información de Reuters)