
TOKIO, 20 de abril de 2026.- El norte de Japón volvió a temblar. La alerta de tsunami en Japón se activó este domingo después de que un terremoto de magnitud 7,5 sacudiera la costa de Sanriku a las 16:53 hora local, a apenas 10 kilómetros de profundidad bajo el mar.
Las primeras olas no tardaron en llegar. En el puerto de Kuji, prefectura de Iwate, se registró un tsunami de 80 centímetros. En otro puerto de la misma prefectura, la ola alcanzó los 40 centímetros.
La alerta de tsunami en Japón y el riesgo de olas de hasta 3 metros
La Agencia Meteorológica de Japón advirtió que el peor escenario contempla olas de hasta 3 metros azotando la zona costera. Las prefecturas de Iwate y Aomori quedaron bajo alerta máxima. Al norte y sureste de Hokkaido, la situación también es crítica.
Las prefecturas de Miyagi y Fukushima, ubicadas al sur del epicentro, recibieron un aviso de menor intensidad. No obstante, las autoridades mantienen la vigilancia activa en toda la franja costera del norte del país.
En diciembre pasado, otro sismo de igual magnitud —7,5— dejó decenas de heridos en la misma región. La zona de Sanriku acumula una historia sísmica de alta peligrosidad.
La sombra del 11 de marzo de 2011
El norte de Japón carga con una herida que no cierra. Han pasado 15 años desde que el terremoto de magnitud 9,0 y el tsunami del 11 de marzo de 2011 devastaran la región, causaran más de 22.000 muertes y obligaran a casi medio millón de personas a abandonar sus hogares.
Fukushima quedó marcada para siempre. Unas 160.000 personas evacuaron la zona por la radiación emitida por la central nuclear de Fukushima Daiichi, arrasada por el tsunami. Hoy, alrededor de 26.000 de ellas siguen sin regresar: algunas porque sus ciudades permanecen como zonas restringidas, otras porque el miedo a la radiación no las abandonó.
La alerta de tsunami en Japón de este domingo reavivó esa memoria colectiva. Y con olas que podrían superar los 3 metros, la costa norte del país contiene la respiración una vez más.
Con AP
