
WASHINGTON, 19 DE ABRIL DE 2026.- La crisis en el estrecho de Ormuz escaló este domingo. La incautación del buque iraní Touska por parte de un destructor de misiles guiados de la Armada estadounidense puso en jaque el frágil alto el fuego y amenazó con hacer colapsar las negociaciones previstas para este lunes en Pakistán.
Teherán no tardó en responder. Su cadena estatal calificó el abordaje de acto de piratería y advirtió que Irán reaccionará pronto.
La incautación del buque iraní que tensó la tregua
El barco Touska intentaba sortear el bloqueo naval cerca del estrecho de Ormuz cuando el destructor estadounidense emitió repetidas advertencias durante seis horas. Ante la falta de respuesta, abrió un agujero en la sala de máquinas y detuvo la embarcación. Marines estadounidenses tomaron el control del buque e iniciaron una inspección de la carga.
No quedó claro si hubo heridos. El Comando Central de Estados Unidos no respondió a las consultas de la prensa.
La tensión se agudizó en paralelo. El sábado, Irán había disparado contra barcos que intentaban transitar por el estrecho. Cientos de embarcaciones esperaban en ambos extremos sin autorización para moverse. Una quinta parte del comercio mundial de petróleo suele pasar por esa vía, junto con gas natural, fertilizantes y ayuda humanitaria para zonas críticas como Afganistán y Sudán.
Negociaciones en riesgo y amenazas cruzadas
Los medios estatales iraníes, citando fuentes anónimas, sugirieron que las conversaciones en Pakistán no se llevarán a cabo. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, acusó a Washington de intimidación y advirtió que Estados Unidos podría “traicionar la diplomacia” como en ocasiones anteriores.
Por su parte, el canciller iraní Abbas Araghchi señaló que las acciones recientes de Washington reflejaban “malas intenciones y falta de seriedad”. Pakistán no confirmó una segunda ronda, aunque reforzó la seguridad en Islamabad y equipos estadounidenses de avanzada ya se encontraban en el terreno.
Trump reiteró sus amenazas. Si Irán no acepta el acuerdo propuesto, destruirá “todas y cada una de las centrales eléctricas y todos y cada uno de los puentes” del país, escribió en redes sociales. El vicepresidente JD Vance, junto a los enviados Steve Witkoff y Jared Kushner, encabezará la delegación estadounidense.
La guerra cumple su octava semana. Desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, al menos 3.000 personas murieron en Irán, más de 2.290 en Líbano, 23 en Israel y más de una docena en estados árabes del Golfo. La incautación del buque iraní este domingo sumó otra capa de tensión a un escenario que ya no admite más errores de cálculo.
Con AP
