Trump atacó al Papa León: obispos y pastores le exigieron disculpas

El papa León XIV durante una misa en medio del conflicto con Washington por la guerra de Irán — Trump papa León guerra
El presidente Donald Trump admite haber publicado una imagen de sí mismo como sanador, estableciendo comparaciones entre él y Jesucristo.

WASHINGTON, EE. UU., 14 de abril de 2026.- Ningún presidente estadounidense había llegado tan lejos. Esta semana, Trump desató una guerra abierta contra el papa León XIV después de atacarlo en redes por el conflicto con Irán, y terminó peleando en dos frentes: contra el Vaticano y contra su propia base religiosa.

El detonante fue una publicación en Truth Social. Después de que el pontífice condenara el rol de Washington en el conflicto bélico, el presidente respondió con dureza. Pero lo que terminó de encender la polémica fue una foto que compartió en redes: aparecía caracterizado como una figura similar a Cristo.

Trump papa León guerra: cuando la base dijo basta

La imagen duró pocas horas. David Brody, comentarista evangelista de la Christian Broadcasting Network y voz histórica del trumpismo religioso, fue contundente: “QUITE ESTO, SEÑOR PRESIDENTE. Usted no es Dios. Ninguno de nosotros lo es. Esto va demasiado lejos”.

El obispo Robert Barron había recibido a Trump como invitado de Pascua en la Casa Blanca apenas días antes. Aun así, calificó sus declaraciones de “totalmente inapropiadas e irrespetuosas” y le exigió disculpas. En la misma línea se pronunció el arzobispo Paul Coakley, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos.

Trump no cedió. Sobre la imagen, explicó desde la Casa Blanca: “Se supone que soy yo, el médico, curando a la gente”. Sobre el Papa fue directo: “No hay nada por lo que disculparse. Él está equivocado”.

El vicepresidente JD Vance salió a contener los daños en Fox News. Llamó a la foto “una broma” y sugirió que el Vaticano debería limitarse a cuestiones morales y dejar la política exterior en manos del presidente. No obstante, varios grupos católicos respondieron que “el silencio no es neutralidad, es complicidad”.

El pontífice no retrocede

León XIV tampoco aflojó. En una misa el sábado anterior había exclamado: “¡Basta de demostraciones de poder! ¡Basta de guerra!”. El lunes fue más directo: “No le tengo miedo a la administración Trump”.

El timing golpea fuerte. La crisis irrumpe a seis meses de las elecciones de mitad de mandato, con los índices de aprobación de Trump en baja y una base MAGA dividida por el conflicto con Irán.

Los números ilustran el riesgo. Según AP VoteCast, el 79% de los evangélicos blancos votó por Trump en 2024 y representaron el 20% del electorado total. Los católicos ya mostraban más distancia: una encuesta de AP-NORC de febrero indica que solo el 40% aprueba su gestión, similar al promedio nacional.

David Campbell, de la Universidad de Notre Dame, advirtió que se trata de “una crítica sin precedentes a un Papa por parte de un presidente estadounidense”. David Gibson, de la Universidad de Fordham, fue más tajante: “Si este ataque no cambia esa dinámica, será un momento decisivo en el que los católicos elegirán a un presidente que ataca a su propio Papa”.

Mientras el presidente asistía a un evento de artes marciales, el pontífice emprendía un viaje pastoral a África. El contraste no necesitó explicación. La pelea entre el presidente y el Papa sigue abierta, y el calendario electoral no da margen para errores.

Con ap