
29 de marzo de 2026.- El ataque iraní en Arabia Saudita del 27 de marzo dejó al descubierto una vulnerabilidad crítica del poder aéreo estadounidense. Según informó Air & Space Forces Magazine, un misil balístico y varios drones de precisión impactaron la Base Aérea Príncipe Sultán, dañaron gravemente un avión E-3 Sentry AWACS y múltiples aeronaves cisterna KC-135, esenciales para las operaciones de largo alcance.
De 10 a 12 militares estadounidenses resultaron heridos. Al menos dos se encuentran en estado grave. El ataque ocurrió a unos 60 kilómetros al sur de Riad, en las primeras horas del viernes.
No fue un golpe aleatorio. Irán apuntó con precisión quirúrgica a las plataformas que hacen posible la guerra aérea a gran escala de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica.
Ataque iraní en Arabia Saudita: qué es el E-3 Sentry y por qué su pérdida es crítica
El E-3 Sentry es un Boeing 707 modificado con un sistema de radar giratorio capaz de detectar aviones, drones y misiles en un radio de 400 kilómetros. Coordina cazas, bombarderos y comandantes en tierra en una imagen operativa unificada.
La Fuerza Aérea de EE. UU. ya había reducido su flota de 30 a apenas 16 unidades. De esas, seis estaban desplegadas en Oriente Medio antes del ataque. Dañar una en plena campaña activa agrava una situación ya comprometida.
“La pérdida de este E-3 es increíblemente problemática”, advirtió Heather Penney, expiloto de F-16 y directora del Instituto Mitchell de Estudios Aeroespaciales. “Son los maestros del ajedrez, mientras que los pilotos de combate son los alfiles.”
En ese sentido, expertos en poder aéreo advierten que la situación generará brechas en la cobertura del campo de batalla. “Habrá lagunas en la cobertura”, confirmó Kelly Grieco, investigadora del Centro Stimson.
Irán apuntó a los nervios del poder aéreo estadounidense
El ataque no fue improvisado. La precisión del impacto sugiere acceso a inteligencia de alta calidad sobre posiciones de aeronaves y patrones operativos en la base. Se dice que Irán recibe apoyo de China y Rusia para sus capacidades de vigilancia avanzada.
Asimismo, la base alberga F-15E Strike Eagles, F-35A Lightnings y F-16 Fighting Falcons, además de los aviones cisterna y el AWACS dañado. Irán eligió atacar las plataformas que sostienen toda la operación aérea, no los cazas individuales.
“Parece ser una campaña deliberada para atacar los elementos clave que permiten el funcionamiento del poder aéreo estadounidense”, analizó Grieco.
Por su parte, el comandante del CENTCOM, el almirante Brad Cooper, había declarado el 25 de marzo que los lanzamientos iraníes se redujeron más del 90% desde el inicio del conflicto. No obstante, este ataque demuestra que Irán conserva capacidad de golpear objetivos de alto valor con recursos cada vez más acotados.
El costo acumulado de la Operación Furia Épica
Hasta el momento, más de 300 militares estadounidenses resultaron heridos en la Operación Furia Épica. Trece fallecieron, entre ellos un soldado en un ataque previo a la misma base a principios de marzo.
Bajo esta premisa, EE. UU. acumula daños en aproximadamente 20 aeronaves durante el conflicto. Entre los incidentes más graves: tres F-15E fueron derribados por fuego amigo el 2 de marzo, un KC-135 se estrelló en Irak el 12 de marzo con seis aviadores a bordo, y al menos una docena de drones MQ-9 Reaper se perdieron en combate.
El ataque iraní en Arabia Saudita recarga aún más a los AWACS restantes y acelera la necesidad de adquirir su reemplazo, el E-7 Wedgetail, cuya compra los líderes del Pentágono han demorado. “Estamos cosechando lo que sembramos”, advirtió Penney.
Con The Jerusalem Post/ Air & Space Forces Magazine
