
YUBA/NAIROBI, 18 de mayo de 2026.- El este de África vive una alarma sanitaria en escalada. El brote de ébola en el Congo ya cruzó la primera frontera. Las autoridades de Sudán del Sur confirmaron este lunes un caso positivo en Nabiapai, una zona rural del condado de Yambio del Sur, limítrofe con la República Democrática del Congo (RDC).
La confirmación llegó del propio ministro de Salud de Equatoria Occidental, James Abdalla Arona. El funcionario informó a la agencia EFE que el caso fue detectado por los sistemas de vigilancia instalados en las comunidades fronterizas. Esos mecanismos se activaron tras la alerta emitida por las autoridades congoleñas el viernes pasado.
No es el único antecedente regional. Al menos una persona falleció en Uganda. Por eso el Ministerio de Salud de Sudán del Sur advirtió el viernes sobre un riesgo creciente de transmisión transfronteriza.
El brote de ébola en el Congo: 91 muertes y 350 casos sospechosos
La magnitud del epicentro es preocupante. El ministro de Salud congoleño, Roger Kamba, habló este lunes en Bunia, capital de Ituri. Admitió 350 casos sospechosos y 91 muertes probables. El Gobierno trabaja para habilitar centros de tratamiento en tres sitios críticos.
Por su parte, la Misión de la ONU en la RDC (MONUSCO) se sumó al operativo. Reforzó los controles en sus clínicas y exigió equipos de protección para todo el personal médico. Sus acciones se coordinan con el Ministerio de Salud y la OMS.
La OMS declaró emergencia sanitaria internacional. La decisión desencadenó una ola de medidas en toda la región. Ruanda cerró sus fronteras. Uganda tomó una resolución sin precedentes: el presidente Yoweri Museveni anunció la postergación del Día de los Mártires, previsto para el 3 de junio. El evento religioso suele reunir a miles de peregrinos del este del Congo.
Sudáfrica y la UA exigen acción regional coordinada
El presidente sudafricano Cyril Ramaphosa alzó la voz. Lo hizo desde su rol como responsable de la Unión Africana en prevención de pandemias. Reclamó una acción “decisiva” a los gobiernos de la RDC y Uganda para evitar que la crisis escale.
Asimismo, advirtió que el contexto regional agrava el riesgo. La alta movilidad de la población, la inestabilidad política y los desplazamientos forzados facilitan la propagación. “El ébola no conoce fronteras”, afirmó el mandatario.
El virus se transmite por contacto con fluidos corporales de personas o animales infectados. Provoca fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas. La OMS estima una tasa de mortalidad de entre el 60 % y el 80 %. Es el decimoséptimo brote en la RDC desde 1976. El anterior, entre septiembre y diciembre de 2025, dejó 45 víctimas en Kasai. Hoy, el brote de ébola en el Congo amenaza con convertirse en el más grave de los últimos años.
