Tensión extrema: Irán ataca base de EE. UU. y peligra planta nuclear

Misiles balísticos y complejo nuclear durante el ataque de Irán a base internacional.
Un fiel iraní reza durante una ceremonia para realizar las oraciones del Eid al-Fitr, que marcan el final del mes sagrado de ayuno del Ramadán. A la derecha se ve un retrato del fallecido líder de Hezbollah en el Líbano, Hassan Nasrallah, en la Gran Mezquita Imam Khomeini en Teherán, Irán, el sábado 21 de marzo de 2026. (Foto AP/Vahid Salemi)

EL CAIRO, 21 de marzo de 2026.- El ataque de Irán a base conjunta británico-estadounidense de Diego García, en el océano Índico, marcó un giro dramático. La ofensiva sugiere que Teherán posee misiles con un alcance superior a los 2.000 kilómetros. Expertos militares advierten que el régimen podría usar su programa espacial para lanzamientos improvisados.

La capital iraní sufrió intensos bombardeos aéreos durante las celebraciones del final del Ramadán. El foco de preocupación internacional se trasladó a la planta de Natanz. Este es el principal centro de enriquecimiento nuclear del país. El organismo de la ONU investiga posibles daños en las instalaciones de uranio.

Consecuencias globales del ataque de Irán a base militar

La presión sobre el suministro energético crece tras el ataque de Irán a base estratégica. Reino Unido calificó la ofensiva como una amenaza directa a sus intereses. Por ello, permitió que bombarderos estadounidenses usen sus pistas para castigar emplazamientos iraníes. La suba en precios de alimentos y combustible se siente en los mercados.

Una coalición de 21 países anunció su disposición para garantizar el paso seguro de buques. Sin embargo, la administración Trump optó por una medida de presión económica. Levantó sanciones solo para crudo ya cargado en barcos. Este escenario mantiene el precio del barril en niveles críticos para la economía.

Despliegue de marines y el riesgo de catástrofe nuclear

El Pentágono confirmó el despliegue de 2.500 infantes de marina para reforzar el Comando Central. Por otro lado, la opacidad informativa en Irán impide conocer los daños reales. El líder supremo Mojtaba Khamenei continúa sin aparecer en público desde su asunción. Esta incertidumbre política agrava la crisis en toda la región.

Rusia advirtió sobre el riesgo de una catástrofe si las plantas atómicas sufren fugas radiactivas Israel niega su responsabilidad directa en el bombardeo a Natanz. No obstante, el ministro de Defensa, Israel Katz, adelantó que las operaciones aumentarán la próxima semana. La guerra ya se cobra más de 1.300 vidas en territorio iraní. El ataque de Irán a base internacional profundiza la crisis más impredecible de la década.

Con AP