La toma de rehenes en CABA ocurrió durante un motín en la Alcaidía 1-D, donde un grupo de detenidos retuvo a un policía que fue liberado tras un operativo de seguridad.

BUENOS AIRES, 22 de octubre de 2026 (MI PERIÓDICO).- La toma de rehenes en CABA ocurrió durante un motín en la Alcaidía 1-D, ubicada en el microcentro porteño. Varios detenidos retuvieron a un policía. El efectivo recuperó la libertad durante la tarde.
El episodio comenzó alrededor del mediodía del jueves 22 de octubre, cuando se produjo una pelea entre internos. Un policía ingresó para intentar separar a los detenidos, pero quedó retenido dentro de una celda. La situación obligó a desplegar un dispositivo de seguridad para controlar los incidentes y conseguir la liberación del agente.
Los videos del policía retenido dentro de la alcaidía
Durante el motín se difundieron videos grabados por los propios detenidos desde el interior de la dependencia. En una de las filmaciones se observa al efectivo sentado sobre una cama, rodeado por varios internos. Las imágenes también muestran a otro detenido tendido en el piso, aparentemente lesionado, aunque no se pudo establecer de manera independiente la gravedad de sus heridas.
En los registros audiovisuales, los internos reclamaban la presencia de un fiscal. En uno de los pasajes, una voz exige: “Hagan bajar al fiscal”, mientras la cámara recorre el interior de la celda y enfoca al policía retenido.
Las grabaciones permitieron conocer parte de lo que ocurría dentro de la alcaidía mientras, en el exterior, se concentraban efectivos policiales y equipos de emergencia.
El operativo para resolver la toma de rehenes
La Policía de la Ciudad desplegó efectivos de la División de Operaciones Especiales Metropolitanas (DOEM), personal del Departamento de Operaciones Urbanas de Contención (DOUC), un negociador y profesionales de apoyo psicológico. También acudieron ambulancias del SAME y dotaciones de Bomberos.
El operativo se concentró en la dependencia policial, mientras los equipos intervinientes buscaban controlar la situación y evitar que los incidentes se extendieran. Fuentes policiales indicaron durante el desarrollo del episodio que no existía riesgo de fuga.
La presencia de los equipos de emergencia respondió a la necesidad de intervenir ante posibles personas lesionadas y ante una situación que mantenía al efectivo dentro de la celda junto con los detenidos.
Los reclamos de los detenidos y la liberación del policía
Durante las negociaciones, uno de los internos que habló con medios de comunicación identificó reclamos vinculados con las condiciones de alojamiento. Entre ellos mencionó problemas con las duchas, el estado de la comida y las dificultades para comunicarse con sus familiares.
Los detenidos también exigían hablar con un fiscal y reclamaban respuestas sobre su situación. Además, el traslado de internos a la nueva unidad penitenciaria de Marcos Paz apareció como uno de los motivos señalados durante la cobertura del episodio, aunque no se estableció de manera independiente que fuera la única causa del motín.
El motín concluyó durante la tarde con la liberación del policía que permanecía retenido por los detenidos. Tras recuperar la libertad, el efectivo recibió asistencia del SAME.
El episodio volvió a poner en el centro de la atención la situación de las personas detenidas en dependencias policiales de la Ciudad de Buenos Aires y las dificultades que se presentan cuando se producen conflictos dentro de las alcaidías.
