Detienen a un vendedor de drogas en el barrio El Libertador, en San Martín

Personal de Drogas Ilícitas de la Policía de la Provincia de Buenos Aires detiene a un vendedor callejero de drogas y el allana dos viviendas cercanas al cruce de las calles Las Palmas y Las Rosas, en el barrio El Libertador, en el partido de San Martín, Buenos Aires, Argentina.

Barrio El Libertador, San Martín, Buenos Aires, Argentina, 7 mar 2022 (Mi Periódico).- Tras un procedimiento antidrogas personal de la Delegación del Tráfico de Drogas Ilícitas San Martín detuvo el sábado un vendedor que se dedicaba a la venta al menudeo de cocaína y marihuana en el cruce de las calles Las Palmas y Las Rosas.

El procedimiento llevado a cabo por personal antinarcóticos incluyó el allanamiento de dos viviendas cercanas a esa encrucijada de donde, según los investigadores, se proveía el vendedor, y la interceptación de un comprador previo.

Hay droga incautada y dinero en efectivo.

La venta callejera de droga se expande rápidamente en los barrios más vulnerables. Un problema que existe y preocupa a la mujer que ve el tráfico de drogas practicado en su vecindario como una amenaza inminente para sus hijos y la integridad de su hogar.

El narcomenudeo se constituye como un componente necesario de este mercado ilícito ya que se configura como el nexo entre las cadenas de distribución y los consumidores.

Si bien el mismo adquiere distintas formas y su presencia atraviesa toda la estructura social, es en los espacios urbanos más vulnerables donde no solamente tienden a adquirir mayor visibilidad, sino que también en muchos casos contribuyen a configurar territorialmente dichos espacios.

Las personas que habitan en estos territorios son gravemente perjudicadas por la expansión del narcotráfico. Por una
parte existe mayor exposición al tráfico y a las adicciones con consecuencias negativas para la salud individual y para el bienestar de los grupos familiares afectados.

Al mismo tiempo los residentes en villas, asentamientos y barrios vulnerables tienen mayores posibilidades de ser víctimas de hechos violentos producto de organizaciones delictivas.

El abuso de las drogas afecta a las familias creando un entorno inestable y muchas veces de violencia, especialmente en los niños que son influenciados y afectados por el comportamiento de los padres, si bien un hermano también puede verse afectado por las acciones de otro que está abusando de las drogas. De este modo, las conductas pueden tener efectos duraderos sobre los demás en el hogar, especialmente en los menores que crecen con los consumidores de drogas como modelos a seguir.

La pérdida de comunicación y aislamiento familiar, la falta de sentido de pertenencia y de identidad, suele ser una característica distintiva en las familias con problemas de adicciones. En tanto que en los hogares con presencia
de algún miembro adicto se observan consecuencias como el desempleo, la deserción escolar y alta incidencia de conflictos y violencia en el núcleo familiar. El problema por el consumo de alcohol y drogas puede afectar la forma en la que los miembros del hogar dialogan, actúan y cuidan a sus familias.

Muchas veces no es posible para los vecinos hacer las denuncias correspondientes “por temor a las represalias”.

Las “esquinas” como lugar de reunión de los chicos y jóvenes parece ser el espacio propicio para el inicio del consumo y venta de drogas ilegales, donde éstos se “encuentran” fuera del control de los adultos, del colegio y del mundo del trabajo.

Mejorar la calidad educativa, crear un hábitat inclusivo, acceder a mejores escenarios de vida y de empleo son factores
que reducen de manera significativa en riesgo a adicciones en los sectores más pobres.