Chile: cientos de mujeres protestan contra el proyecto para escuchar el latido del feto antes de abortar

Mujeres protestan en Santiago contra el proyecto para escuchar el latido del feto antes de acceder al aborto legal.
Una mujer sostiene un cartel durante una protesta contra el proyecto de ley impulsado por la ultraderecha que obligaría a las embarazadas a escuchar el latido fetal antes de abortar bajo las tres causales permitidas, este viernes en Santiago (Chile). EFE/ Elvis González

SANTIAGO DE CHILE, 1 de agosto de 2026.- Escuchar el latido del feto antes de acceder a un aborto legal es la propuesta de un proyecto de ley que provocó protestas en Chile. Cientos de mujeres marcharon este viernes en Santiago y otras ciudades del país para rechazar la iniciativa, al considerar que limita los derechos reproductivos.

La Coordinadora Feminista 8M convocó las manifestaciones en cerca de 30 ciudades, desde Arica hasta Punta Arenas. Bajo consignas como “Escucha mi corazón” y “Escucha mi decisión”, las participantes rechazaron el proyecto. Además, defendieron el derecho a la interrupción del embarazo en los casos previstos por la ley.

¿Por qué el proyecto obliga a escuchar el latido del feto?

Legisladores del Partido Nacional Libertario y del Partido Republicano presentaron la iniciativa denominada “Escucha su corazón”.

Además, el proyecto establece que, si la paciente rechaza esa posibilidad, el profesional no podrá realizar el procedimiento. Ese punto concentra buena parte de las críticas de organizaciones sociales y defensoras de los derechos de las mujeres.

Las críticas al proyecto para escuchar el latido del feto

Durante la jornada de protesta, distintas manifestantes consideraron que el proyecto constituye una restricción al acceso al aborto legal.

Camila, integrante de la red “Con las amigas en la casa”, afirmó a EFE que las movilizaciones responden a lo que calificó como leyes represivas. La organización acompaña a mujeres durante procesos de aborto.

Por su parte, la profesora jubilada Alma Barahona sostuvo que la propuesta representa una forma de “tortura a la mujer” y reiteró su postura a favor de un aborto libre, seguro y gratuito.

Para las organizaciones convocantes, escuchar el latido del feto no constituye una instancia informativa, sino una condición que podría dificultar el acceso al aborto en los casos permitidos por la ley.

¿Cómo es la legislación sobre el aborto en Chile?

Desde 2017, el aborto es legal en Chile únicamente bajo tres causales: cuando existe riesgo para la vida de la madre, inviabilidad fetal o cuando el embarazo es consecuencia de una violación.

El proyecto mantiene esas tres causales, pero incorpora nuevas condiciones para acceder al procedimiento, motivo por el cual abrió un fuerte debate político y social.

El Gobierno no fijó una posición oficial

Hasta el momento, el Gobierno chileno no emitió una postura sobre la propuesta legislativa.

No obstante, la ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, señaló días atrás que el objetivo del Ejecutivo es apoyar a las familias y promover políticas que incentiven la natalidad.

El presidente José Antonio Kast, identificado públicamente por su rechazo al aborto, había prometido durante la campaña priorizar temas como la seguridad y la economía, evitando impulsar una denominada “batalla cultural”.

La baja natalidad también forma parte del debate

La discusión se produce en un contexto de fuerte descenso de la natalidad en Chile. Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el país registra la tasa de fecundidad más baja de su historia y una de las menores de la región, con menos de un hijo por mujer.

Ante este escenario, el Gobierno creó una comisión de expertos. El objetivo es analizar las causas del fenómeno y elaborar recomendaciones para revertir la caída de los nacimientos.

Mientras tanto, incluso desde sectores conservadores surgieron reparos al proyecto. Dirigentes de la Unión Demócrata Independiente (UDI) consideraron que la iniciativa sería difícil de aplicar y anticiparon que impulsarán una alternativa para que sea evaluada por el Ejecutivo.

Desde la Coordinadora Feminista 8M sostuvieron que el proyecto representa un retroceso en materia de derechos reproductivos y cuestionaron que el discurso de protección de la maternidad no esté acompañado, según afirmaron, por políticas suficientes de apoyo para las mujeres trabajadoras.

Con información de EFE