
BUENOS AIRES, 19 de julio de 2026.- España campeón del mundo es la realidad que dejó el Estadio MetLife de Nueva Jersey tras una final electrizante. La Selección Argentina dio pelea hasta el alargue, pero llegó con el desgaste físico acumulado. Cayó 1-0 con un gol de Ferrán Torres a los 105 minutos. Con este resultado, el equipo europeo alcanza su segunda estrella y destrona al vigente ganador de Qatar 2022.
La resistencia de Emiliano Martínez
Emiliano Martínez sostuvo el arco albiceleste con 11 atajadas magistrales. Al conjunto de Lionel Scaloni le faltó profundidad en ataque. La muestra más clara fue el remate de Giuliano Simeone en el descuento del suplementario, que envió el balón por encima del travesaño.
El desarrollo del encuentro resultó cuesta arriba desde el inicio. Tras la ceremonia inaugural, la tensión se apoderó del campo. Una mala entrega de Rodrigo De Paul forzó una infracción de Lisandro Martínez sobre Mikel Oyarzabal. El zaguero argentino debió salir y Nicolás Otamendi ocupó su lugar.
Una baja sensible en la estructura defensiva
Argentina terminó con 10 hombres tras la expulsión de Enzo Fernández por doble amarilla a los 92 minutos. La estructura defensiva sufrió bajas críticas durante la tarde. Cristian Romero también debió salir por lesión. Esto obligó a Scaloni a rediseñar su fondo con el ingreso de Marcos Senesi.
El asedio de la Roja nunca aminoró. El árbitro Slavko Vincic invalidó un tanto de Nico Williams por un pisotón previo. Sin embargo, la insistencia española tuvo premio. En el segundo tiempo del alargue, Ferrán Torres capitalizó un centro pasado. El delantero fusiló al Dibu Martínez para sentenciar la historia.
El balance tras el cierre del torneo
El ciclo mundialista de Argentina deja un saldo positivo. El equipo superó un camino complejo que incluyó triunfos ante Inglaterra en semifinales y duelos desgastantes ante Cabo Verde y Suiza. España, por su parte, se consagra como un justo ganador. Demostró solvencia técnica y física durante toda la competencia. El título de España campeón del mundo queda sellado como el punto final de un torneo que será recordado por su intensidad competitiva.
